Citas del libro
Los límites de la ciencia, de Nicholas Rescher
Editorial Tecnos, Madrid, 1994, Pp. 255
En los ojos, no en la naturaleza
1. “Nuestros axiomas reflejan cómo pensamos sobre los mecanismos de la naturaleza, y no cómo está constituida la naturaleza misma” (27)
2. “Contra el parecer de Aristóteles, la fundamentalidad relativa de los hechos y las leyes por lo que hace a la naturaleza, es algo que reside en los ojos del observador y no en la naturaleza” (27)
Sobre método
3. “La búsqueda de un fundamento externo al sistema para la racionalización científica del sistema es en último término irracional” (29)
4. “…la hipótesis… una ficción conveniente” (114)
5. “Eso de lo que nos ufanamos orgullosamente como «conocimiento científico» es un tejido de hipótesis –de afirmaciones adoptadas tentativamente, muchas o la mayoría de las cuales al final llegaremos a considerarlas completamente insostenibles y necesitadas de seria revisión o quizás de rechazo-” (115)
6. “Es un presupuesto de la investigación científica que el objeto de investigación es esencialmente independiente del proceso de indagación, y no se ve afectado en absoluto. Pero está claro que esto no ocurre cuando se trata de nuestros propios pensamientos, creencias y acciones, dado que todos ellos se ven afectados cuando aprendemos más sobre ellos. Por tanto –se ha sostenido-, no puede haber cosa tal como una ciencia de tipo normal respecto a los fenómenos característicamente humanos” (139)
El camino de la ciencia
7. “La antigua búsqueda de la «prioridad» lineal en materia de investigación científica debe abandonarse” (30)
Límites de la ciencia
8. “Simplemente, la ciencia no puede describir el mundo completamente” (30)
9. “Dada esta circunstancia [que no existe un límite teórico para las consideraciones sobre la realidad], se sigue que nunca podemos sentirnos seguros de la capacidad del lenguaje de proporcionar los medios para controlar el mundo real” (31)
10. “Todo estadio cognitivo de una ciencia tiene su arsenal característico que supone sus correspondientes límites, los cuales impiden que se planteen siquiera ciertos problemas y hacen que los problemas ajenos sean indiscutibles” (41)
11. “Y a la luz de tales consideraciones, no podemos sostener que la ciencia pueda explicarlo todo” (41)
12. “…debería considerarse que las preguntas científicas surgen en un contexto histórico. Surgen en ciertas coyunturas y no en otras; pueden nacer y luego morir” (43)
13. “El hecho decisivo es que el progreso científico no depende simplemente de la estructura de la naturaleza misma, sino también de la estructura de los procesos de adquisición de información mediante los que la investigamos” (74)
14. “Los infinitos niveles en cuestión no serán niveles físicos, sino niveles de estudio inherentes a las actividades de seres que investigan. La complejidad, después de todo, reside menos en los objetos que en los ojos del observador” (75)
15. “Dado que no tenemos medios independientes de la ciencia para determinar la verdad acerca de la naturaleza, está claro que no tenemos perspectivas de probar la tesis de que nuestras afirmaciones científicas se están aproximando a «la verdad real»” (83)
16. “La historia de la ciencia, así como la de la tecnología, está condicionada decisivamente por la naturaleza limitada de «las posibilidades técnicas de la épica»” (201)
17. “El teórico que sostiene que la ciencia lo es todo –que lo que no se halla en los manuales científicos no es digno de saberse- es un ideólogo con una doctrina propia distorsionada y peculiar. Para él, la ciencia ya no es un sector de quehacer cognitivo, sino una imagen del mundo que lo incluye todo. Esta no es la doctrina de la ciencia sino del cientificismo. Adoptar esta actitud no es celebrar la ciencia, sino deformarla arrojando el manto de su autoridad sobre problemas de que ella no debía ocuparse” (243)
Sobre la verdad
18. “Por una «verdad» debe uno entender una realidad lingüística –la formulación de un hecho en algún lenguaje real-. Todo enunciado correcto en algún lenguaje (real) formula una verdad. (Y también a la inversa: toda verdad debe darse incorporada en un enunciado, y no puede existir como espíritu puro). Un «hecho», por el contrario, no es una entidad lingüística, sino una circunstancia o estado de cosas real. Todo lo que es correctamente enunciable en algún lenguaje posible es un hecho” (31)
19. “Hay prima facie más hechos que verdades. Toda verdad debe enunciar un hecho, pero es un principio posible que haya hechos que nunca sean enunciables en ningún lenguaje disponible. Los hechos son verdades potenciales” (31-32)
20. “La idea de que la ciencia es capaz de alcanzar resultados últimos y definitivos es tal vez el último vestigio de la concepción «clásica» de la ciencia de los siglos XVII y XVIII. La idea de que la razón, partiendo de un vasto acervo de observaciones empíricas, discernirá al final una estructura definitiva, refleja la gran aspiración de la metafísica clásica: la Razón de la naturaleza ofrecerá a la razón de las mentes de los investigadores una fórmula clara, precisa, que lo abarque todo. El derrumbamiento de esta metafísica es parte de una pérdida de equilibrio entre razón y experiencia que se ha dado a lo largo del desarrollo de la ciencia moderna” (92)
21. “En cuestiones científicas, no sólo no estamos en condiciones de afirmar que estemos alcanzando la verdad: ni siquiera podemos establecer que nos estemos acercando a ella. Pues ¿cómo podríamos hacerlo sin saber dónde se encuentra?” (93)
22. “La ciencia no garantiza la verdad (no la pone en nuestras manos de forma definitiva y acabada). No tenemos más remedio que reconocer que nuestra ciencia, tal como existe aquí y ahora, no representa la verdad real; lo más que puede hacer es proporcionarnos una estimación tentativa y provisional de ella” (107)
23. “Si uno ha tenido la atención puesta en las novedades del pensamiento durante su propia vida, habrá observado que casi todas las ideas realmente nuevas tienen un cierto aspecto de locura cuando se presentan por primera vez” (129) (A. N. Whitehead, citado por Jhon Zitman)
24. “El mundo conocido es fruto de nuestro ingenio, un artefacto que diseñamos con nuestro propio lenguaje” (187)
25. “La tesis de que la «ciencia describe el mundo real» debe considerarse más como una cuestión de intención que como un hecho consumado, más una aspiración que un logro, más la situación ideal que la real” (188)
26. “En tanto las categorías fundamentales del pensamiento –los modos de especialidad y temporalidad, de descripción estructural, de conexión funcional y racionalización explicativa- no se consideren como rasgos necesarios de la inteligencia como tal, sino adaptaciones cognitivas desarrolladas en función de modos concretos de emplazamiento contingentemente constituidos en interacción con la naturaleza, no habrá razón para esperar uniformidad (…) Nuestras mentes son los mecanismos de procesamiento de información de un organismo que interactúa con un entorno particular por medio de ciertos sentidos concretos (dotes naturales, hardware) y ciertos métodos culturalmente desarrollados (dotes culturales, software). Con diferentes clases de seres, estos recursos variarían profundamente, y también los productos cognitivos que se derivarían de su empleo” (212)
27. “Parece que en la ciencia, como en otras áreas de la empresa humana, somos prisioneros del mundo de pensamiento que nuestra herencia biológica y social nos proporciona” (217)
28. “Los distintos organismos tienen necesidades diversas; las diversas necesidades engendran tecnologías diversas; las tecnologías diversas fomentan estilos diversos de ciencia” (221)
Cambio epistémico
29. “…el cambio epistémico en el curso del tiempo está relacionado no sólo con lo que es «sabido», sino también con lo que puede ser preguntado” (37)
30. Presuponemos porque “nuestras preguntas están íntimamente ligadas al «nivel alcanzado» respecto a conocimiento –el conocimiento putativo del momento” (38)
31. “La innovación conceptual implica la formulación de problemas que ni siquiera podían ser considerados en una coyuntura anterior del estado de conocimiento alcanzado –y bien puede abandonar conceptos previamente operativos…” (41)
32. “La fuerza motora de la investigación es la existencia de preguntas que se pueden proponer respecto al «cuerpo de conocimiento» del día presente, pero no se pueden contestar dentro de él” (49)
33. “La historia de la ciencia es una larga letanía de «verdades» abandonadas” (85)
34. “Nuestra ciencia es un fenómeno histórico: es una situación transitoria en un proceso continuo” (117)
Praxis, Ciencia y tecnología
35. “…la praxis es el árbitro de la teoría. Para entender el progreso científico y sus límites debemos mirar, no la dialéctica de preguntas y respuestas, sino el alcance y los límites del poder humano en nuestras transacciones con la naturaleza” (66)
36. “…nuestras investigaciones en la vida cotidiana y en la ciencia tienen un aspecto completamente diferente; la primera logra estabilidad y seguridad al precio de sacrificar el rigor, un precio que la otra se avergüenza de pagar” (111)
37. “El árbitro último del progreso científico es la praxis –la praxis a un nivel en que la eficacia es discernible de la postura ruda y cruda de la vida corriente-. Y de este modo, a pesar de su inestabilidad y mutabilidad en el nivel de las afirmaciones teóricas, la ciencia ciertamente progresa; no, eso es seguro, «aproximándose a la verdad última», sino proporcionándonos instrumentos cada vez más poderosos para la predicción y el control” (123)
38. “Llegamos, por tanto, a una situación de crecimiento tecnológico gradual. La necesidad de nuevos datos nos fuerza a mirar, cada vez más lejos del «acuartelamiento» familiar del hombre, en el espacio paramétrico de la naturaleza. Así, aunque el progreso científico es en principio siempre posible –no hay límites absolutos o intrínsecos al descubrimiento científico relevante-, la realización de esta posibilidad permanente exige un avance continuo en el nivel tecnológico de la extracción y explotación de datos” (99)
39. “El progreso de la ciencia se manifiesta del modo más llamativo y decisivo en su aspecto tecnológico. La ciencia se caracteriza por un control predictivo y físico, siempre en expansión, de la naturaleza” (119)
40. “Esta dimensión tecnológica dota al cambio científico de una continuidad de que carece en el nivel de las ideas y conceptos –una continuidad que encuentra su expresión en la persistencia de tareas de resolución de problemas en la praxis”. “…conmensurabilidad pragmática…” (120)
41. “En el fondo, el progreso de la ciencia se manifiesta de la manera más clara en los aspectos prácticos, más bien que en los teóricos” (121)
La ciencia
42. “La ciencia no es un sistema, una estructura terminada de conocimiento, sino un proceso (…) Hemos de aceptar la idea de que mientras progresar tiene sentido, llegar no lo tiene” (103)
43. “La única cosa inamovible respecto a la ciencia es su misión de descripción, explicación, predicción y control de los fenómenos naturales” (133)
44. “La situación epistemológica de la ciencia evoca una concepción de la naturaleza humana de reminiscencias teológicas que ve al hombre como una criatura situada entre la seguridad confortable y el abismo” (134)
45. “La ciencia es caprichosa: es dada a los flirteos más que a las relaciones duraderas” (136)
46. “…la condición humana se halla suspendida entre la realidad del logro imperfecto y el ideal de la perfección inalcanzable” (183)
47. “El conocimiento es sólo un bien humano entre otros, y su persecución sólo un objetivo válido entre otros. Más allá de esto, debe reconocerse asimismo que, incluso en el dominio estrictamente cognitivo, el conocimiento científico es sólo una clase de conocimiento: hay otros proyectos epistémicos e intelectuales válidos aparte del científico. La autoridad epistémica de la ciencia es grande, pero no lo incluye todo” (238)
48. “La ciencia natural (…) Hace abstracción de la empresa de apreciar la naturaleza” (241)











