Búsqueda blog.com.es

sobre mí

joseleon71

joseleon71

Calendario

<<  <  May 2008  >  >>
Lu Ma Mi Ju Vi Sa Do
      1 2 3 4
5 6 7 8 9 10 11
12 13 14 15 16 17 18
19 20 21 22 23 24 25
26 27 28 29 30 31  

Etiquetas

Últimos comentarios

Subscribirse por correo

Puedes recibir los posts de este blog por correo.

Archivos de: May 2008, 21

Living art

por joseleon71 @ Miércoles, 21. Mayo, 2008 - 05:31:22 pm

“Las máscaras y trajes no son percibidos como objetos aislados, sino integrados a algo vivo, un living art. Sustraerlas del ritual para inmovilizarlas sería quebrantar el canon de esa estética, que privilegia la acción, concentrando los sentidos en el movimiento, en lo dinámico, en lo estático” (142) Esto dice Adolfo Colombres (en Teoría transcultural del arte- citando a Ottemberg cuando se refiere a los afikpo y a una estética del movimiento, en oposición a la Occidental, “signada por la quietud”. Y la cita me condujo a una imagen, la de los desfiles de moda, en los que observamos –mutatis mutandi- “máscaras y trajes” sólo que no integrados “a algo vivo”… o sí, pero de una manera que precisa algunos comentarios.
Los modelos en la pasarela exhiben ropas (exterior o interior –la interior es también exterior) para miradas especializadas, diseñadores, tiendas, fabricantes de modas, curiosos. No se requiere que los modelos estén vivos, bastarían los maniquís como los que se emplean en las tiendas, pero sin duda que el movimiento, la imagen de la vida, actúa o incide (¡Ah, remanentes de ese viejo prestigio!) sobre las formas de la ropa, amén de los modos de uso y los tipos de movimiento que de suyo trae llevarla. Claro está, que los movimientos del modelo no responden estrictamente a la ropa que lleva puesta, lo cual queda en evidencia cuando desfila un bison o un cartier con la misma prestancia y la misma distancia y aquiescencia (que se refleja en la mirada perdida –mejor, que no mira a ninguna parte- igual que no van a ninguna los pasos, esa marcha forzada, graciosamente rígida.)
Como la de los peces en los acuarios, la vida que transcurre en la pasarela (y que luego es extrapolada a otros escenarios), supone la liquidación del tiempo y por ende de la memoria. Por lo pronto, cada vez es más fácil acercarse a una vitrina perturbados por la parálisis de un maniquí (un modelo) que asume (a “gusto”, más allá del bien y el mal) la condición límite de ser una metáfora de la muerte en fibra de vidrio. La perturbación proviene de tener tan cerca (y de carne y hueso) la nada.
La pasarela es un momento vaciado de vida, hasta un punto en que la propia historia de la moda no tiene cabida o resulta absurda (las tendencias, las líneas, los colores, las formas se traslapan), puesto que se trata de un mundo sin retrospectiva, sin pasado, un presente devenido burbuja.
El desfile entonces supone movimiento, pero lo esencial de éste no se cumple, esto es, no tiene en absoluto que ver con la vida sino, si así lo admitimos, con la metáfora, con la imagen, con la proyección en cristal y vinil de la vida. El modelo y su movimiento es imagen, representación de la vida, pero no de la vida en tanto que tal, sino de una vida estilizada, desapegada de la realidad, desligada de todo contexto, o que sólo es imaginable o pensable en las propias vitrinas, en los escenarios, en los parques, habitaciones, cocinas y “estar” glaseados de los centros comerciales, entre las fragancias mineralizadas de flores, cotton y tules de plástico. Lo que ha venido ocurriendo es que esa suerte de vida fósil, pero iluminada y como eternizada, se ha ido trasladando a los escenarios propios de la vida (desplazándola, sustituyéndola por botox y silicone), con sus particulares componentes espacio temporales, de modo que la metáfora de lo viviente la hallamos animada o encarnada en la realidad, pero como si se tratara de una vitrina. La vida en vitrina, su brillo estático, camina, respira, acaso suda y hasta excreta flujos, lo que sin duda es la culminación del tránsito de la muerte en vida a la vida de la muerte, sólo que una muerte –todo hay que decirlo- aséptica, impecable, impoluta, sin moscas.


 
 

Pie de página

El contenido de esta web pertenece a una persona privada, blog.com.es no es responsable del contenido de esta web.