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Terrorismo de Estado en Colombia

por joseleon71 @ Viernes, 30. Mayo, 2008 - 07:05:30 pm

El texto es una trascripción de la conferencia
El terrorismo en América Latina, caso: Colombia
dictada por el periodista colombiano Hernando Calvo Ospina, el 20 de mayo de 2008 en el Auditorio de la Universidad Bolivariana de Venezuela

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Colombia es el único país en el mundo que año tras año desde 1986 está siendo condenado en Naciones Unidas por violaciones a los derechos humanos, el único, pero sigue siendo una democracia, una democracia bastante fiel a los Estados Unidos y esto lo limpia.
H. C. O.

Santanderistas y bolivarianos
DESDE COLOMBIA, TRISTEMENTE, DESDE LA ÉPOCA DE BOLÍVAR Y SANTANDER comenzó la división de Ecuador, Colombia y Venezuela, y empezó a salir exactamente de Bogotá. Hoy está sucediendo lo mismo. Es algo muy triste y lo digo como colombiano, y antes quiero decir que me da vergüenza, no de Colombia, no de los colombianos de los cuales me siento muy orgulloso, como me siento orgulloso de Colombia, uno de los países más maravillosos que hay en este mundo como ustedes dirán de Venezuela, me siento traicionado y altamente muy mal y con vergüenza del Estado colombiano.

El Caín de América
Imagínense ustedes, que en la época de los 50 cuando la guerra de Corea, que fue la primera guerra de lo que se llamó la Guerra Fría, Estados Unidos se fue a defender a Corea –ellos llamaban defender la sociedad cristiana- y el único país que apoyó a los Estados Unidos en esa guerra fue Colombia. Cuando la dictadura argentina de una manera oportunista, que estaba ya muy mal, quiso apoderarse de las Islas Malvinas, que son argentinas, de manos de Inglaterra, toda la armada de la Reina se vino contra los soldados argentinos en las Islas Malvinas y los Estados Unidos apoyó a Inglaterra en esto. Y el único país de América Latina que apoyó a Inglaterra y a los Estados Unidos, para que argentina no recuperara las Islas Malvinas fue Colombia. En esa época, muchachos, compañeros y compañeras, ¿saben cómo nos llamaban a nosotros?: El Caín de América. Ahí nos tocó a todos, cuando la responsabilidad es del Estado colombiano. Hoy en día, con el presidente Uribe, ustedes saben cómo nos conoce un gran sector en el mundo, no solamente aquí en Venezuela: el Israel de América, el Sharon de América. Sharon era el antiguo primer ministro israelí, de los hombres que más ha masacrado al pueblo palestino, de los hombres más sangrientos que ha tenido el gobierno de Israel.

La diferencia entre Chávez y Uribe: EEUU
Esto no nos va a permitir estar muy orgullosos del Estado colombiano, que se dice tener el 84% de aceptación en su país. Un 84% que está muy manipulado, porque si bien es cierto que las fuentes dicen que Uribe llegó a la presidencia en el 2002 con el 52% de los votos, todo el mundo esconde que también había el 53% de abstención, de las personas con posibilidad de votar. Pero también se esconde algo fundamental de lo que fue la primera elección y la reelección, y la reelección tiene dos particularidades; una, que es anticonstitucional, porque la Constitución colombiana no lo permite, pero se fue por la vía del Congreso y hoy se sabe desde hace un mes que el presidente Uribe compró a los congresistas para que votaran por él para lograr su reelección. O sea, que en cualquier estado democrático el presidente ya tendría que renunciar. Pero es más, ahora está buscando la segunda reelección, su tercer mandato, y eso automáticamente me hace recordar que el presidente Chávez, ahora para diciembre, estaba buscando la reelección. El escándalo que se armó en Colombia y en un sector importante de la prensa aquí en Venezuela también, porque Chávez iba hacia una dictadura permanente, y hasta el día de hoy nadie se ha acordado de decir que el señor Uribe está buscando la dictadura permanente en Colombia. Nadie. La diferencia entre el presidente Chávez y Uribe es así de grande; la diferencia es que el presidente Uribe tiene todo el apoyo de Washington y el presidente Chávez y el proceso bolivariano es la espina en el zapato de Estados Unidos, le guste a quien le guste, y, como yo decía de manera irónica y muy real, porque el presidente Chávez y el gobierno bolivariano tuvo la altanería, la gran grosería de quitarle el petróleo venezolano a los Estados Unidos. Ese es el principal pecado que ha cometido la revolución venezolana, quitarle el petróleo venezolano a los Estados Unidos. Porque es así. Lo que hoy también está haciendo el presidente Correa en Ecuador y por lo cual también se está convirtiendo en otro problemita de seguridad nacional para Estados Unidos. Y como se convirtió el presidente Evo Morales en Bolivia por haber nacionalizado lo que es boliviano: el gas. Lo que pasa es que son recursos estratégicos para Estados Unidos, y por eso es que yo digo, que cometen el atropello de quitarle el petróleo venezolano a Estados Unidos, de quitarle el gas boliviano a los Estados Unidos, porque así se manejó y se ha manejado nuestro continente desde 1800 y tanto.

Liberales y conservadores
Si bies es cierto que en Colombia han existido dos partidos, el liberal y el conservador, que nacieron más o menos hacia 1854 con la diferencia de que el Partido Conservador era muy cercano a la iglesia católica, a la jerarquía de la iglesia católica, que en ese tiempo hasta hace muy pocos años, 50 años quizás, era la principal latifundista de Colombia junto con el Partido Conservador, el Partido Liberal quería modernizar el Estado porque estaba más propenso a la industrialización de la nación. Pero unos y otros eran prácticamente lo mismo.

Comienza la represión
Desde que los españoles se fueron, nuestra oligarquía cogió la costumbre de arreglar los problemas con guerras, yo creo que los españoles estaban saliendo en barco ya para irse y comenzó nuestra primera guerra civil. De la dirigencia de los santanderistas contra los bolivarianos, por controlar pedazos de terreno colombiano. Después fue la lucha entre las dirigencias de liberales y conservadores, pero siempre los que pagaron fueron los de abajo. Los indios, los negros, los más pobres, como hasta el día de hoy. Pero es al calor de la revolución bolchevique en la Unión Soviética que en Colombia se comienzan a fundar los primeros movimientos obreros, los primeros sindicatos, las primeras organizaciones campesinas e indígenas, y que el estado colombiano se da cuenta que hay un enemigo interno y comienza a estructurar las primeras formas de represión en el país. Gabriel García Márquez en Cien años de soledad, hay una parte donde toca la masacre de las bananeras, eso fue en 1928, justo en ese momento el estado colombiano había comenzado a preparar la represión para atacar al enemigo interno, y era prácticamente a los trabajadores, a los indígenas, a los campesinos, desde esa época, desde 1928 comenzó a estructurarse la forma represiva del estado colombiano.

Gaitán
En el partido liberal existió un hombre que fue catalogado como ha sido catalogado el presidente Chávez, de indio, de come m… Era un abogado que venía de ser muy humilde, sus padres habían luchado bastante para darle educación y se acopló al partido liberal, y llegó a ser dirigente del Partido Liberal por el apoyo popular, por las denuncias que hacía, y se estaba convirtiendo o se convirtió en un grave problema para la dirigencia liberal y conservadora en el país. Lo más seguro es que este hombre en 1949 iba a ser presidente de Colombia. Este hombre había cometido además el gravísimo error de haber adelantado que cuando él llegara a ser presidente de Colombia iba a atacar a la oligarquía. Él decía a los colombianos «en Colombia no hay dos partidos políticos, esos partidos políticos nos han partido en dos». Era la división que había en Colombia. Él también decía, era su gran frase: «Contra la oligarquía, a la carga». Y era dirigente del partido liberal, y cometió el gravísimo error de haber dicho Yo estoy infiltrado en el Partido Liberal, yo estoy utilizando el partido liberal para después romper a la oligarquía. Eso no se dice. Y por eso digo que se lo trataba como se trata hoy al presidente Chávez, en Venezuela y fuera de Venezuela. Indio, y todo lo que ustedes se puedan imaginar.

El bogotazo
A este hombre lo mataron el 9 de abril de 1948, aquí les agradezco, hicieron bastantes recordatorios para este hombre, Jorge Eliécer Gaitán. Lo mataron porque era un peligro para la estabilidad de los partidos liberal y conservador, o sea, para la oligarquía colombiana. Y esto incendió a Colombia de una manera espontánea, y ese mismo día el pueblo sabía quiénes eran los enemigos, porque el pueblo se dirigió a incendiar las edificaciones que eran la muestra del Estado, los poderes del Estado. Al pobre infeliz que mató a Gaitán lo arrastraron y lo tiraron al frente del Palacio Presidencial. Incendiaron el Palacio Presidencial incendiaron el Congreso, en ese momento se estaba constituyendo la OEA en Bogotá, justo en ese momento, incendiaron algunos conventos, incendiaron la Conferencia Episcopal. O sea, el pueblo sí sabía donde estaban realmente los enemigos. Yo no soy católico, no tengo nada contra los católicos, pero sí tengo mucho contra la oligarquía católica colombiana. Mucho, demasiado, porque es parte determinante de la violencia en nuestro país, de la sangre que se ha derramado en nuestro país, del hambre. La jerarquía católica. Sacerdotes buenos hay muchos y uno que otro obispo salva la imagen, no viven mucho tampoco y rápidamente son aislados.

La primera fuerza guerrillera
Entonces en este 9 de abril de 1948 se incendia Colombia y pasa algo particular, el partido conservador, la dirigencia que estaba en el gobierno lanza las fuerzas armadas y la policía a atacar las bases del partido liberal, y el partido ordena a sus bases y facilita que se armen. Hay muchas cosas que se parecen en el tiempo, parece como si el mundo diera vueltas, ¿no? La principal fuerza guerrillera liberal no fueron las FARC. Se armaron en los llanos orientales colombianos, muy cerca de la frontera con Venezuela –por aquí pasaron muchas armas, mucho ganado para armar y alimentar esas fuerzas guerrilleras liberales-.

Tierra, educación y salud
Esas fuerzas liberales guerrilleras cometieron otro “error”, que se reunieron en medio de esa batalla que les tenían y decidieron que estaba muy bien defenderse del gobierno, pero que también ellos necesitaban tierra, educación y salud. Y lo sacaron y lo pusieron en un documento y lo presentaron a la dirigencia del partido liberal. Gravísimo error. Que comiencen a pedir tierras, salud y educación… hicieron lo que no debían haber hecho. Cuando pasa esto el partido liberal, la dirigencia se asusta tanto que se acaba de unir a la dirigencia del partido conservador para acabar con estos llaneros y con otros reductos guerrilleros que había.
Eran campesinos. Como no pudieron por la vía militar, les ofrecieron a estos campesinos de los llanos, que iba a venir la paz, se les iba a dar la tierra, educación, que entregaran las armas… y las entregaron. Las entregaron por unas alpargatas, por unas libras de azúcar, por unas libras de arroz, y a la dirigencia la comenzaron a asesinar. Así fue poco a poco acabándose la guerrilla de los llanos. Y la tristeza volvió, el hambre volvió a las tierras de los llanos colombianos, y muchos asesinados comenzaron a aparecer en los ríos, y en las tierras de los llanos.

La Marquetalia
Existió un pequeño grupo de campesinos en el sur occidente de Colombia en la zona de Tolima y Huila, que dijeron «nosotros también estamos por la paz, queremos entregar las armas pero no queremos que nos pase lo que les pasó a los llaneros». Primero, comiencen a decir que nos van a respetar la vida, que nos van a distribuir tierras, que nos van a dar salud y educación. La respuesta que dio el gobierno liberal-conservador fue enviar 16.000 soldados, muchos de ellos veteranos de la Guerra de Corea, armados con el mejor armamento que en ese momento tenía Estados Unidos, asesorados por Estados Unidos y, en 1963-64 se lanzaron contra esta gente en un operativo, el primer operativo antiguerrilla y antisubversivo que se produjo en todo el continente, que se llamó el Operativo de Marquetalia. Dicen que fueron contra 50 familias, 16.000 soldados contra 50 familias. En medio de estos operativos, estas familias se reunieron como lo habían hecho poco antes los guerrilleros de los llanos, hicieron unos planteamientos pidiendo tierras, educación y salud, en ningún momento dijeron que iban a combatir al Estado, pedían eso y para eso se iban a armar. En ese momento nacieron las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC. En medio de la guerra. Y eran 50 familias. Yo he buscado por todas partes, y realmente eran 50 familias contra una tropa de 16.000 hombres muy bien armados.


La revolución cubana

Pero poco antes ya había nacido una guerrilla en Colombia, el Ejército de Liberación Nacional, al calor de la revolución cubana. Estos sí claramente decían, nos vamos a tomar el poder por las armas, lo que no dijeron las FARC en sus comienzos. Así algunos historiadores hablen todas las bobadas que digan, las FARC nunca dijeron que se iban a tomar el poder, nunca, fue la represión y el hambre que llevó a las FARC, en unos congresos más adelante, a decir que se iban a las armas para tomar el poder. Que si el estado no daba la posibilidad de tomarlo por la vía democrática, se lo iban a tomar por la vía de las armas. El Estado ante esto comienza a reprimir. Pero algo marcó el Continente y no se puede olvidar, porque Colombia ni Venezuela son islas en el mundo, que también tiene que ver con lo que va pasando. Mucho había ayudado a todo este movimiento revolucionario y contestatario en el continente y en particular en Colombia, la revolución cubana.
La revolución cubana comenzó a expandirse y los pobres de América Latina se dieron cuenta que era posible soltarse de la teta de los Estados Unidos, porque cualquier país del mundo podía pensar que podía separarse de los Estados Unidos menos Cuba, porque Cuba es como Puerto Rico, además como los presidentes norteamericanos tienen la capacidad de hablar con Dios (creo que son los únicos dirigentes que hablan con Dios regularmente), a los dirigentes norteamericanos en mil 700 no sé cuántos, Dios les había dicho que Cuba era parte de ellos, por tanto no podía separarse nunca. Cuando se logra la separación, esto desajustó totalmente la estructura de seguridad militar continental que tenía Estados Unidos, porque hasta 1960 los ejércitos latinoamericanos estaban para combatir a un enemigo externo, a la Unión Soviética y al Bloque (estábamos en plena Guerra fría) y para eso es que estaban preparados los ejércitos latinoamericanos y norteamericanos, porque el problema venía de afuera, de la Unión Soviética, por el comunismo que se comía a los niños, que les quitaba todo a todo el mundo. Cuando se da la Revolución Cubana Estados Unidos se da cuenta que el enemigo estaba adentro, porque la revolución cubana se dio sin que la Unión Soviética le diera una escopeta, ni una bala. Es más los soviéticos no vieron con buenos la revolución cubana, fue poco a poco que después los soviéticos se involucraron y creyeron en la revolución cubana. Esto cambió toda la estructura, y la estructura fue la doctrina de la seguridad nacional que era buscar al enemigo interno, o sea, todo el mundo que se opusiera al sistema imperante en cada país era un enemigo, y por tanto era un comunista. Estábamos en plena Guerra Fría y decirle a uno comunista era lo peor como todavía sigue siendo hoy, pero en esa época sí que era peor. Como aquí en Venezuela asustan diciendo que el presidente Chávez va a implantar el comunismo cuando nadie sabe qué es el bendito comunismo. Digo, nadie ha podido llegar hasta ese momento del comunismo, ni siquiera en Cuba, que ha tenido todas las posibilidades, y el Estado ha tenido todo en sus manos para hacerlo.

Contra el enemigo interno
Eso ayudó entonces en Colombia a reestructurar los aparatos de seguridad y el ejército. El ejército se volcó hacia adentro y se comenzó a estructurar poco a poco, dentro de la doctrina de seguridad nacional. En los años 70 se dio una multiplicación de dictaduras en el Continente, Centroamérica, Cono Sur. En Colombia, que había tenido una guerrilla que no fue derrotada como lo fue en Venezuela, como fue derrotada en Centroamérica, y lo fueron los primeros grupos guerrilleros en Perú o Ecuador, no hubo necesidad de dar un golpe de Estado. Los que siguieron mandando fueron los civiles pero atrás el aparato militar seguía creciendo, y no solamente el aparato militar, todas las estructuras del Estado se fueron conformando poco a poco para ser militarizadas, para que todo estuviera concebido para acabar con el enemigo interno.

62.000 presos políticos
A finales de los 80 nacen las primeras organizaciones guerrilleras urbanas en Colombia, un poco la muestra de lo que habían sido Los Tupamaros en el Cono Sur, en Argentina, Uruguay, Paraguay. Y en 1980, 81, 82 se da una ola represiva en el país tan tremenda, que según dice Amnistía Internacional en 1982 había 62.000 presos políticos en las cárceles colombianas, no sé si es que los metieron todos, o pasaron por las cárceles colombianas en el año 82. Lo dice AI, no lo digo yo, pero era muy posible, porque uno no sabía en qué momento uno amanecía en las caballerizas torturado además; en qué momento a las 5 de la mañana estabas en la cárcel. Fue un momento en que todo fue así, fue algo tan delicado que este gobierno se atrevió a tocar a la clase media en Colombia, algo que no se hace, muchos niños de mami y de papi terminaron cuando menos pensaban en los cuarteles militares torturados, porque todos los que pasaron por la cárcel fueron torturados, todos, fue la época represiva, de la tortura en Colombia. El presidente colombiano -tuvimos un presidente fantástico- en una gira por Europa le preguntaron si eso era cierto, y él dijo que el único preso político que había en Colombia era él, que las cárceles estaban vacías.

Asesinatos selectivos y desaparición
Cuando ese presidente se va, ¿qué pasó? Por la presión de las organizaciones de derechos humanos, se estaba dañando los grandes negocios, y ustedes saben que hay algo que no se puede tocar y son los grandes negocios de la oligarquía, entonces vino un presidente que dijo, yo voy a soltar los presos políticos que en ese momento eran como mil, y voy a dialogar con las organizaciones guerrilleras, y así se hizo, soltaron a unos presos políticos, a algunos dirigentes que había, pero ¿qué pasó? Entró otro sistema de represión en Colombia, la detención desaparición, y si no el asesinato selectivo. Eso fue lo que pasó, comenzaron a desaparecer dirigentes sindicales, dirigentes guerrilleros que acababan de salir de la cárcel, y también a asesinar selectivamente a dirigentes sindicales y guerrilleros. En todo el país se hablaba de paz, palomas blancas había pintadas por todo el país, la paz fue la palabra más prostituida desde el 84 hasta el 88. Eran palomas por todas partes, el presidente hablaba de paz mientras a la gente se la estaba desapareciendo.

Sicariato
Por otra parte, se comenzó a aumentar poco a poco el número de personas asesinadas y comenzaron las masacres, pero ¿qué pasó? A nivel internacional y a nivel nacional los responsables eran los “sicarios”, que era una palabra muy colombiana, que apareció en esa época, y también que se trataba de vendetas de la mafia, porque como la guerrilla estaba reunida con la mafia, entonces la mafia les estaba cobrando cuentas. Eso fue lo que dijo el gobierno colombiano.

Narcotráfico
Porque en los años 80 entramos nosotros los colombianos a participar de algo que ha sido terrible para la sociedad colombiana, y es el narcotráfico. Y el narcotráfico entra a ser parte de la contrainsurgencia en Colombia, cuando decían que estaban combatiendo el narcotráfico, era como decía mi mamá y como decíamos cuando niños, mamola mamola los de la cola, porque la realidad era que el narcotráfico estaba unido al ejército del Estado colombiano en el combate a las organizaciones populares y a las fuerzas guerrilleras. ¿Por qué? El narcotráfico defiende el sistema capitalista, la guerrilla no. El narcotráfico defiende la propiedad privada, la compra de grandes terrenos sin propiedad, la guerrilla no, entonces una alianza con ella no funciona, pero esto era lo que se decía.

Irán-Contras
Ahora, rápidamente, hay algo muy importante que contar sobre esta historia del narcotráfico en Colombia. Permítanme que se las cuente. Hay una vuelta chiquitica que tengo que dar.
En 1979 en Nicaragua las fuerzas guerrilleras se toman el poder, dos años, un año después, Ronald Reagan llega a la presidencia teniendo como vicepresidente a George Bush. Ronald Reagan declara que el principal problema de seguridad que tenía EEUU era Nicaragua ¡Nicaragua! En Nicaragua había una escalera eléctrica y no funcionaba. No tenía armamento, porque yo no sé cuantos años tenían de guerra… el país estaba en la quiebra total. Pero sí había un problema muy grande, y era que el gobierno sandinista en Nicaragua apenas estuvo en el poder comenzó a cometer un pecado terrible, el mismo pecado que había cometido la revolución cubana, comenzó a distribuir tierras, a dar educación y a dar salud. Y a EEUU si hay algo que le moleste para su seguridad nacional, además de que le toquen el petróleo, le toquen el gas, le toquen sus productos estratégicos y económicos, es el mal ejemplo. El principal problema de seguridad de EEUU es el mal ejemplo, y el mal ejemplo lo dio Cuba, luego Nicaragua, porque los pueblos vecinos, los pueblos de al lado comienzan a decir, bueno si Cuba lo pudo hacer y lo pudo hacer Nicaragua entonces nosotros también, es cuando la gente comienza a organizarse para atacar los intereses de EEUU en cada país, bueno, atacar no, me equivoco en el término, a recuperar lo que es nuestro, nuestro petróleo, nuestro gas.
¿Qué pasa? El Congreso norteamericano le prohíbe a Ronald Reagan que financie a una fuerza contrarrevolucionaria denominada La Contra, para que ataque al gobierno de Nicaragua. Reagan lo que hace es buscar dinero por debajo de la mesa para financiar eso. En 1986 estalló un escándalo que se llama Irán-Contras que también era una manera de financiar prohibida por el Congreso norteamericano.

El Informe Kerry
El problema fue que en 1988 un senador que fue el hombre que estuvo también como candidato a la presidencia por Estados Unidos, contra Bush, y que perdió, Jhon Kerry, comenzó a hacer su propia investigación en el senado norteamericano y fue descubriendo poco a poco algo terrible. Y algo terrible porque en ese momento en Colombia y en el mundo nos tenían hasta aquí, que Estados Unidos estaba en guerra contra las drogas. Todos los días la prensa repetía que estaba en guerra contra las drogas, que los mafiosos colombianos eran lo peor de lo peor, que los mafiosos colombianos estaban en contra de la civilización, que iban a destruir a la sociedad norteamericana. ¿Y qué descubrió Jhon Kerry? Además, ustedes lo pueden encontrar en Internet, es un poco difícil de encontrar pero se encuentra… ¿qué descubrió? Que había una relación que tocaba las puertas del vicepresidente Bush (Bush padre), donde se demostraba claramente que desde 1983 la CIA por orden de Bush había hecho negocios con los que en ese tiempo eran unos principiantes como narcotraficantes en Colombia (no había cárteles en Colombia, no eran grandes poderosos) habían hecho negocios con ellos para que la mafia colombiana le entregara cocaína, esa cocaína viajara a Centroamérica, y de ahí viajaba a bases militares en Texas y en Miami. No lo estoy diciendo yo, lo dijo el senador Jhon Kerry, en el informe que se llama “El Informe Kerry”. Es un informe que no ha sido traducido a ningún idioma, que casi nadie lo menciona y casi nadie lo recuerda, y es más me extrañó que nunca Jhon Kerry lo mencionó durante su campaña presidencial. Muy grave. Yo creo que fue que le pidieron que no hiciera mención a eso porque tocaba al padre del candidato a la presidencia.
En 1990 (y también hay de esto documentos oficiales) le pidieron a Jhon Kerry que por favor calmara esas investigaciones porque el candidato a la presidencia, Bush, iba a ganar y él se iba a joder, y Jhon Kerry se calmó. Pero mucha información salió, y en mucha prensa norteamericana está esto. Esta es la vueltecita que les quería dar.

El opio, la CIA y Vietnam
Nuestra mafia se volvió mafia gracias a la CIA. Y tampoco es un invento de la CIA en ese momento, ha sido una tradición de los Estados Unidos financiar las guerras con tráfico de drogas. También voy a contarles por qué. En 1954 la guerra colonialista en Indochina, que la adelantaba Francia, fue financiada con el tráfico de opio, en Birmania, Laos, Camboya y Vietnam. Cuando las fuerzas nacionalistas sacan a Francia de allí, Estados Unidos retoma la pelea que tenía allí Francia, y sobre todo en Vietnam, y es cuando comienza la famosa guerra de Vietnam, y la guerra sucia, a finales de los 80, sobre todo un operativo que se llamó la Operación Fénix, que dejó más de 40.000 asesinados entre los nacionalistas vietnamitas, fue financiado con el tráfico de opio. No lo estoy diciendo yo, sino que hay demasiados documentos oficiales del Congreso norteamericano, fue la CIA y los servicios secretos norteamericanos quienes financiaron esa guerra en Laos. Después, sobre todo, las guerras secretas. Después viene lo de Vietnam y ahora viene Colombia.

Amnistía Internacional

Colombia hasta el momento de hoy es el clímax de lo que es la represión de un Estado hacia la población y la utilización del dinero del tráfico de drogas para financiar la guerra clandestina. Porque el paramilitarismo que hace parte de la estructura del Estado colombiano, se ha financiado con dinero del narcotráfico. Pero el Estado por una parte no puede sacar dinero para financiar a sus paramilitares, pero sí ha facilitado el tráfico de drogas. Hay dos demandas puestas por Amnistía Internacional y que nadie se ha acordado de ellas, y que los medios de comunicación tan acostumbrados a la objetividad han olvidado. AI ha puesto dos demandas a los Estados Unidos, una por haber permitido que sus fuerzas de seguridad hagan relación con los mafiosos colombianos para financiar la guerra antisandinista, y la otra, contra Clinton, por haber facilitado que los organismos de seguridad hicieran relaciones con el cártel de Cali y el cártel de Medellín, para acabar con Pablo Escobar. Son dos demandas que tiene el gobierno de Estados Unidos y nadie dice nada, nadie dice absolutamente nada. Yo no lo estoy inventando, son demandas de Amnistía Internacional y creo que a AI hay que respetarle un poco la credibilidad.

La democracia más antigua del Continente

Ahora, Colombia se volvió un experto en contrainsurgencia y en cuestión de terrorismo de Estado. Tampoco fue un invento nuestro. Nuestra oligarquía ha sido bastante inteligente, sobre todo para que se le declare la democracia más antigua del Continente. Supuestamente nosotros sólo hemos tenido una dictadura el siglo pasado, pero lo que es cierto… (Aprovecho para recordar que voy a hacer una carta muy amable a Radio Nacional de Venezuela, a VTV y a otros medios de comunicación porque no entendieron bien lo que yo dije, no me tergiversaron pero no entendieron bien, y yo entiendo que no me hayan entendido bien, porque es que cualquiera de ustedes me escucha lo que yo digo y luego lo pone sobre papel, y dice «es imposible». Yo lo entiendo, por eso en la carta les voy a decir, aunque ustedes no crean que es, sí es…) Miren, el Estado colombiano, como es un Estado “democrático”, a hecho lo que pocos han hecho: desde 1986 –y por favor pongan un poco de cuidado- en Colombia las elecciones son cada 4 años, desde 1986, cada presidente –además el único presidente de Colombia que ha sido reelegido se llama Uribe- cada presidente desde el 86, 90, 94… hasta el día de hoy, cada presidente cuando se va, se va dejando un saldo de más o menos 10500 asesinados por motivos políticos, y se suman los detenidos y desaparecidos. ¡Cada presidente, 10.500! Y no lo digo yo, para que no digan que soy chismoso, que me gusta hablar mal del gobierno colombiano, lo dicen organizaciones de derechos humanos. Ahora, resulta que las dictaduras en el Cono Sur de los años 70 de Brasil, Uruguay, Paraguay, Chile, Argentina y Bolivia durante todos los años que tuvieron (la dictadura de Pinochet duró 15 años) todas juntas durante este período cometieron casi la misma cantidad, la misma que suma un presidente colombiano desde 1986. Repito, no es desde 86 hasta acá que se han dado 10.500 asesinados y desaparecidos, no, es que cada presidente desde 1986 ha criminalizado, asesinado y desaparecido la misma cantidad de personas que todas las dictaduras del Cono Sur en su conjunto. ¡Bah!, pero tenemos una ventaja, no tenemos militares en el gobierno, esa es la cuestión. Y cuando en un momento dado las fuerzas militares colombianas fueron señaladas a nivel internacional y creció la presión internacional, todos los caminos conducían al Comando General de las Fuerzas Armadas y a éstas como los principales violadores de los derechos humanos. Colombia es el único país en el mundo que año tras año desde 1986 está siendo condenado en Naciones Unidas por violaciones a los derechos humanos, el único, pero sigue siendo una democracia, una democracia bastante fiel a los Estados Unidos y esto lo limpia.

El Estado narcoparamilitar
Desgraciadamente nos ha tocado este presidente que se llama Álvaro Uribe, aunque igualmente si hubiera llegado el 2002 a la presidencia Pepito Sánchez o Jorgito No Sé Qué, hubiera dado lo mismo porque el Estado colombiano ya era un Estado narco-paramilitar, ya estaba estructurado como tal. O sea, el paramilitarismo en Colombia hace parte de la piel del Estado colombiano. Y les voy a explicar por qué el paramilitarismo es parte fundamental del Estado colombiano. El Estado colombiano necesita el paramilitarismo como el pez al agua, porque el paramilitarismo lo que hace es trabajar conjuntamente con el ejército y de lo que se encarga es del trabajo sucio. Cuando el ejército colombiano (era lo que iba a decir hace un momento) fue señalado por el derecho internacional de que estaba violando los derechos humanos, al año siguiente las cifras del ejército colombiano de criminalidad bajaron casi a nada y las del paramilitarismo remontaron. O sea, le pasaron la tarea sucia al paramilitarismo. Pero ¿qué pasa? ¿Por qué el paramilitarismo así hable todo lo que diga el presidente Uribe no puede ser acabado, por el presidente Uribe ni por nadie? Por que si el paramilitarismo se acaba las fuerzas populares vuelven y retoman los territorios donde estaban para reivindicar sus derechos a la tierra, los indígenas sus derechos a sus propios territorios, a pelear por el derecho que les da el petróleo que hay en ciertas zonas, el oro que hay en ciertas zonas. Y además, en las zonas de donde la guerrilla ha sido retirada por trabajo del ejército y los paramilitares, lógicamente al desaparecer el paramilitarismo, la guerrilla volvería y las fuerzas populares volverían a crecer por todo el país y comenzaría nuevamente el problema para el estado colombiano. Hablen lo que hablen todas las tonterías que se digan, el Estado colombiano no puede vivir en estos momentos sin el paramilitarismo.

Las “aldeas estratégicas”
Eso tampoco es un invento colombiano, eso viene desde Vietnam. En Vietnam se inventaron las “aldeas estratégicas”. Hoy en Colombia no se llaman así, pero tendrían que llamarse así, porque el ejército viene y desaloja a la población con los paramilitares, el paramilitarismo llega a esas regiones y las puebla con su gente, o sea, son barreras de contención de la guerrilla o de las organizaciones populares. Eso es Vietnam y en Guatemala se llamaron “aldeas estratégicas”. En Colombia no tienen ningún nombre.

Uribe
Ahora, mi temor es que el señor Uribe es el Caballo de Troya y así se conoce en muchas partes del mundo, es el caballo de Troya de los Estados Unidos, aparte de eso también le dicen el Sharon de América. El presidente Uribe desde que llegó al gobierno ha tenido dos tareas fundamentales, la primera tarea es acabar con las FARC y para eso han invertido miles y miles de millones de dólares y los resultados han sido bien pocos, bien pocos a nivel militar. Cuando para acabar, o comenzar a acabar la guerrilla colombiana era lo más simple del mundo. Si estos miles y miles de millones de dólares que se han invertido para tratar de acabar con las FARC los hubieran invertido en educación, en salud en las zonas más delicadas, les aseguro que los campesinos y la mayoría de la gente que está involucrada con la guerrilla comienza a entregar las armas. Las comienza a entregar. Porque estos campesinos la mayoría de la gente que está en la guerrilla, están porque huyeron para que no los mataran y porque con la guerrilla hay la posibilidad de un cambio social en el país, y todo el mundo no se va a dejar morir de hambre. Lo digo por mi padre, mi padre no fue guerrillero pero mi padre tuvo que matarse trabajando para darme la poca educación que al final el Estado no me pudo dar. O sea, si invirtiera siquiera el 5% del PIB en cosas reales para la población, es la forma ¡sin echar un tiro! de estabilizar la guerrilla colombiana, es la manera más fácil. Pero lo que pasa es que para eso no se necesitan armas, y el ejército norteamericano es el principal proveedor de armas del gobierno colombiano.


Negocio Colombia

Les voy a contar una cosa para que ustedes conozcan ese negocio del Plan Colombia, y toda esa cuestión de la guerra contra las FARC, antes de meterme en el asunto de Uribe como Caballo de Troya. Yo creo que los Estados Unidos han dado cerca de 10 mil millones de dólares, a Colombia, para la guerra. Pero yo estoy usando mal una palabra, estoy diciendo “da”. Los Estados Unidos no han dado nada, ni un centavo del famoso Plan Colombia ha llegado a manos de Colombia, ¡ni un centavo!, todos se quedan en Estados Unidos y le dicen al gobierno colombiano, mire, ustedes necesitan 1.000 dólares para comprar este avión, mil dólares para comprar esto, y ¿quien los vende?, ellos lo venden. El gobierno colombiano tiene que poner una tercera parte de ese dinero, que también va a los Estados Unidos y una mínima parte se queda en Colombia. Para lo otro que el gobierno colombiano es un Caballo de Troya es para desestabilizar al gobierno del presidente Chávez. Esa es la otra responsabilidad que tiene el gobierno del presidente Uribe, que también ha tomado la responsabilidad ahora de desestabilizar al gobierno del presidente Correa en Ecuador.

Un polvorín
Mi temor de todo esto es –yo lo decía en estos días públicamente en un programa de TV muy visto aquí en Venezuela (En Confianza, con Ernesto Villegas, en VTV), cuando me pedían que dijera unas palabras a los venezolanos, yo no quiero decir que muchas gracias a los venezolanos, un pueblo que quiero mucho, como es verdad, un pueblo hermano y todo lo demás, yo quiero decir mejor otra cosa, que el sector que está opuesto al proceso bolivariano en Venezuela por favor se de cuenta de que está siendo conducido como ovejas en un rebaño y que los están arriando para coger rabia contra el presidente Chávez y facilitando la posible desestabilización del presidente, y si este gobierno y este proceso se llega a desestabilizar aquí va a haber una guerra civil, ustedes lo saben muy bien, esto no lo estoy inventando yo, ustedes saben que aquí llegan a hacer algo en contra del presidente Chávez o a desestabilizar, aquí va a haber una guerra civil donde ustedes van a poner los muertos, porque Colombia también se va a incendiar, Venezuela se incendia y Colombia se va a incendiar también, yo no sé qué otro país más, porque en estos momentos América Latina es un polvorín. En estos momentos América Latina se está yendo de las manos del gobierno norteamericano, pero en una guerra civil ¿quién va a ganar?: ese pequeño grupo de súper millonarios que tiene Venezuela y que vive en Miami y que con el gobierno norteamericano se van a sentar a vernos matar a nosotros, a ustedes aquí y a los colombianos. Y si se prende una guerra entre Colombia y Venezuela yo no sé qué diablos vamos a hacer. Lo digo en el caso mío, porque si en Colombia se prende una guerra contra Venezuela por un caso de soberanía, yo no sé, quizá yo vaya a defender al gobierno colombiano, pero con las situaciones planteadas aquí yo no voy a unirme al gobierno colombiano para atacar al gobierno venezolano, eso no lo voy a hacer, además no soy el único, yo sé que hay una cantidad de colombianos que en un momento que se prendiera lo que espero que nunca pase, una guerra entre Colombia y Venezuela, el gobierno colombiano va a tener dos frentes de qué defenderse, aquí en Venezuela y allá adentro, esa es la realidad, y el que no la quiera ver…, es muy triste, y hay mucha gente que no la quiere ver.

Paraextradición
Con la cuestión esa de los paramilitares colombianos que mandaron para los Estados Unidos. Yo veo dos cosas. Una, que los traicionaron, y si los traicionaron muy bien hecho que los hayan traicionado, porque ese es el padre que traicionó a sus hijos, son sangre de su sangre, son sangre del Estado colombiano, y eso espero que los paramilitares colombianos que ahora cogieron y están dirigiendo el paramilitarismo en Colombia, sepan que les puede pasar lo mismo, pero yo no creo tanto en esa versión. Yo creo que los mandaron para allá porque ya estaban hablando demasiado, porque el presidente colombiano está hasta la cabeza metido con el narcotráfico desde tiempos de su padre. Su padre hizo parte del cártel de Medellín, y él, el presidente colombiano trabajó con Pablo Escobar y con el cártel de Medellín, y esto no lo invento yo, hay bastantes argumentos sobre eso, y está el presidente colombiano con el paramilitarismo. Entonces, los mandaron para allá para que se callaran, por lo que no creo que los hayan traicionado. Creo que ellos fueron negociados. Ahora, los paramilitares lo que tienen que hacer es hablar… Pero hay una opción, se está atentado contra las leyes internacionales, porque esos paramilitares no podían salir de Colombia porque según las leyes internacionales el crimen más fuerte es el que prevalece y el narcotráfico frente a los crímenes de lesa humanidad que han cometido en Colombia, es menor. Ellos han asesinado a unas cuantas miles de personas, sus crímenes están caracterizados como crímenes de lesa humanidad, y por eso no podían salir a los Estados Unidos. Pero bueno, donde manda capitán no manda marinero.

Historias animadas de ayer y hoy
Por narcotráfico pongamos que les metan 35 años, ellos van a hablar les rebajan unos 20, les quedan 15, buena conducta, van a quedar pagando unos 5 añitos y en cualquier momento salen. Pero qué va a pasar, ellos van a tener que hablar, el gobierno norteamericano sabe lo que ellos han colaborado con el Estado colombiano, además han trabajado para ellos mismos, ellos han trabajado con las Fuerzas Especiales norteamericanas, pero lo que en cualquier momento hay que esperar, hay que esperarlo, es que comience la historia de que ellos sí tuvieron relaciones con las FARC, de que ellos se reunieron con el presidente Chávez, de que ellos se reunieron con el presidente Correa en Ecuador; eso es lo que hay que esperar, porque eso sí es lo que les va a dar a ellos posibilidad de reducción de pena.
Yo recuerdo cuando mandaron a Noriega, después de haber trabajado 15 años con la CIA, para Estados Unidos. Antes de él habían mandado a uno que era el principal capo de Colombia, Carlos Lehder, y a Carlos Lehder le metieron tres cadenas perpetuas, o sea, tenía que nacer tres veces para seguir pagando. Cuando cogen a Noriega llaman a Lehder como principal testigo, pero resulta que hoy Lehder está libre. Le dijeron que hablara tanto y le pusieron un papel, y le inventaron tanto que él le dijo al señor Fiscal que él no tenía manera de defender eso, realmente, dijo, no tengo como defender lo que me están pidiendo que diga, y el juez no escuchó lo que Carlos Lehder dijo. Muchas gracias.

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(Espacio de preguntas y respuestas)

Sarkozy
El 1º de marzo sucedió el bombardeo y asesinato del comandante de las FARC Raúl Reyes, y hay un detalle que se ha olvidado porque a los medios de comunicación no les interesa recordarlo, y fue que no fue el presidente Chávez el primero que salió a protestar y a estar en contra de ese bombardeo y de ese asesinato, porque eso saboteaba y bloqueaba automáticamente las posibilidades del acuerdo humanitario y la recuperación de los retenidos por las FARC. No fue el presidente Chávez, no fue el presidente Correa. La primera persona que pocas horas después de confirmado el asesinato de Raúl Reyes protestó vigorosamente fue el presidente de Francia, el señor Sarkozy. Y nadie se ha acordado, nadie lo recuerda, y nadie quiere recordarlo porque eso no conviene. Porque una cosa es atacar al presidente Sarkozy y otra atacar al presidente Chávez. El presidente Sarkozy está convencido… y el presidente Sarkozy no es santo de mi devoción, estoy en contra y voté en contra del presidente Sarkozy, pero hay que reconocer las cosas como son. El presidente Uribe es casi una peste para el presidente francés, y para el gobierno francés, no de este sino también para el de Chirac, porque se ha burlado y ha saboteado muchas veces la posibilidad de lograr que los retenidos vuelvan, y el gobierno francés necesita que Ingrid salga libre, no sólo por razones humanitarias sino políticas y sobre todo porque en estos momentos para el presidente Sarkozy sería una tabla de salvación que saliera libre la señora Ingrid porque él está casi tocando fondo también de popularidad en Francia.

Las FARC se reunió con el Departamento de Estado y el FMI

Ahora, otra cosa que se olvida es que hasta el año 2002 las FARC eran una fuerza –antes de eso, esté uno o no esté de acuerdo con las FARC, uno no puede ser ciego ante la historia y hay que reconocer que las FARC existen, que la FARC ha cometido errores sobre la población, que las FARC han asesinado a personas pero que eso no es estrategia de conducción de las FARC, lamentablemente se está en guerra y las FARC han cometido errores y han pasado muchas veces las leyes internacionales de la guerra, eso es una realidad y creo que ellos lo han reconocido también; eso no lo estoy inventando yo ni estoy aquí sacando la cara por ellos, eso es una realidad-. Ahora, hasta el año 2002 las FARC fueron recibidas en España, Francia, Noruega, Suecia, México, en Costa Rica. En Costa Rica, 1998 tuvieron una reunión nada más y nada menos, ¡en el 98!, con el Departamento de Estado, y cuando ellos estaban en El Caguán negociando, allá fueron gentes del gobiernos norteamericano, fueron gentes del banco Mundial, gentes del Fondo Monetario Internacional a dialogar con ellos, pero se cayeron las Torres Gemelas, George Bush dijo que las FARC eran terroristas, y como loros todos comenzaron a repetir que las FARC eran terroristas, y hasta el día de hoy nadie ha podido demostrar por qué las FARC son terroristas como tal. Por que si las FARC en incursiones militares han asesinado personas civiles, eso es cierto, pero no por eso se les puede declarar como una organización terrorista. Eso no es un acto terrorista. Pero además de eso se les han atribuido una cantidad de cosas que poco a poco se han demostrado que no son de las FARC, pero que cuando se cometieron lo primero que dijeron fue que habían sido las FARC y se hacen las investigaciones y se descubre que no son atribuibles a las FARC, pues ya es demasiado tarde… pero repito, han cometido errores, y eso no se puede esconder porque ni son santos ni están haciendo una guerra sin balas, están haciendo una guerra, y en una guerra lamentablemente tenemos que morir muchos inocentes. Desgraciadamente. Pero yo creo y sé que es así, que no es su estrategia, la violación a la población. Tanto es así que tienen fuerzas diseminadas por todo el país y son un real poder en Colombia. Les guste o no les guste, eso es una realidad y son una fuerza política en el país. Lamentablemente, para un acuerdo humanitario, como para cualquier acuerdo de paz o de negociación, el mínimo que sea en Colombia, hoy en día; y digo lamentablemente, y ya voy a explicar por qué lamentablemente, la única fuerza capaz de sentar al gobierno colombiano a la mesa son las FARC, son el aparato militar de las guerrillas. Lamentablemente. ¿Y por qué lamentablemente? Por que el Estado colombiano acabó con las organizaciones sindicales, acabó con las organizaciones indígenas, acabó con las organizaciones obreras, la fuerza civil contestataria en Colombia está descabezada, no tiene ninguna fuerza, y donde trate de levantar un dedo se lo cortan nuevamente. Lamentablemente sólo queda un aparato militar para poder sentar al Estado colombiano. Repito, lamentablemente, porque el terrorismo de Estado acabó con los dirigentes populares, con los dirigentes obreros.

Las AUC
El paramilitarismo es el pie, corazón y cerebro del Estado colombiano, y mientras sea eso el paramilitarismo no se puede acabar en Colombia. Es el principal ente del narcotráfico en Colombia, el principal, así se diga que son las FARC, que son el ELN. Es el paramilitarismo, y con esto han financiado la guerra. A mí me da risa cuando el presidente Uribe dice que combate el narcotráfico y que combate el paramilitarismo. Pero solamente hay dos personas que no saben que la hacienda del presidente Uribe y la hacienda del paramilitar Mancuso hacen frontera. Sólo hay dos personas que no lo sabe, Uribe y Mancuso. Y solamente hay dos personas que no saben que la hacienda del presidente Uribe y la del ex, aunque creo que todavía lo sigue siendo, Carlos Castaño y la familia Castaño, hacen límite, y son Uribe y Carlos Castaño. O sea, los negocios de ellos están claros. No hay ni una sola propiedad de los paramilitares recuperada por el Estado colombiano, ninguna, ninguna. Yo no entiendo como el gobierno colombiano y el gobierno norteamericano se atreven a decir que el presidente Chávez está unido al narcotráfico, y que Venezuela con el gobierno de Chávez ha aumentado la exportación de cocaína. Eso es cierto, pero no es culpa del presidente Chávez. Y estoy en el estado responsable (el Zulia) por donde más sale cocaína hacia Estados Unidos y hacia Europa. Esta frontera la manejó el señor Mancuso, la mano derecha del presidente Uribe, la misma persona que tiene frontera en su hacienda con el presidente Uribe. Es el principal traficante de gasolina de Venezuela, Mancuso, que acabaron de mandar a los Estados Unidos, el predilecto del presidente Uribe. Eso está controlado desde hace muchos años. Y eso se dice en fuentes de la prensa colombiana, no son inventos míos, y aunque yo hice investigación en la frontera, esa frontera está controlada por el paramilitarismo. A no ser que ahora digan que el presidente Chávez se está reuniendo con el paramilitarismo colombiano. Pero esa frontera está totalmente controlada por el paramilitarismo, los mismos paramilitares que han entrado aquí para atentar contra el presidente Chávez, y estamos en un estado donde muchas autoridades están de acuerdo con el paramilitarismo colombiano. Esta es una realidad triste de este estado. Entonces, que se diga que el presidente Chávez está relacionado con el narcotráfico, digamos la verdad, y la verdad es esa, por aquí por Venezuela y por Panamá… por Panamá es otra cosa, porque son condiciones geográficas muy diferentes, está saliendo la mayoría de la cocaína hacia Estados Unidos, pero ese corredor lo tiene controlado totalmente el paramilitarismo. Sacaron a la guerrilla de ahí, que por ahí andaba el ELN y más abajito estaban las FARC. Las sacaron a punto de crímenes contra la población, y no sólo colombiana sino también venezolana, que eso quede claro.
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Ver:
«Uribe tiene en su conciencia las muertes de 10.586 colombianos»


 
 

Psuv en su SALSA

por joseleon71 @ Jueves, 29. Mayo, 2008 - 09:40:01 pm

Análisis. La explosión de precandidatos es señal de lo que se cocina adentro

Texto: Ylich Carvajal Centeno

La creación del partido es un proceso de negociación entre Chávez y el chavismo. La elección de la Dirección Nacional evidenció un reacomodo de las fuerzas. La escogencia de candidatos, al mismo tiempo, es un proceso de legitimación de liderazgos.
El Psuv es una negociación entre Chávez y el chavismo. Esto se vio claro en la elección de la Dirección Nacional, que fue democráticamente electa por los delegados, escogidos, a su vez, en un proceso desde los batallones, de una lista cerrada elaborada por el Presidente.
Que 59 militantes del Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) se hayan postulado voluntariamente como precandidatos a la Alcaldía de Maracaibo, para virtualmente enfrentar, en las elecciones de noviembre próximo, al gobernador Manuel Rosales —quien a su vez viene de intentar alcanzar la Presidencia de la República y ahora se lanza, cuesta abajo en su rodada, a buscar el ayuntamiento marabino— es la prueba irrefutable de que la política en Venezuela se escribe derecha con renglones torcidos. Y cuidado no termina en las tierras de Oz, como dice la canción.
Maracaibo, la plaza más difícil de conquistar por el chavismo en toda Venezuela, en la que al mismo Hugo Chávez le ha costado ganar (referendo revocatorio 2004 y elecciones presidenciales 2006), donde el referendo del 2D se perdió “por un cuerpo” (el No le sacó una ventaja al Sí del 25,19%), de repente cuenta con un récord de precandidatos “peseuvistas”, que no arrugan ante el “líder nacional de la oposición”, quien, habiendo perdido el chivo, aspira a conservar el mecate.
Para mayor asombro, a Rodrigo Cabezas y a Gian Carlo Di Martino —los favoritos para la candidatura a la Gobernación— le han salido 13 contrincantes “de las bases”, es decir, que están en el umbral del anonimato mediático, y otros dos “conocidos” (Alberto Gutiérrez y Edis Ríos), que han pasado bajo los reflectores de los medios, pero que, en esta tierra de Oz que es la política regional, uno no está por saber si los “de las bases” terminan siendo más reconocidos que los “conocidos” e, incluso, que los favoritos.

Chávez versus chavismo
Cabezas y Di Martino coincidieron en declarar —ante la abundancia de precandidatos— que era una manifestación del carácter democrático con el que se está creando el Psuv.
El analista político Henry Vaivads dice, a su vez, que la copiosidad de postulados es la prueba de que estamos ante un “organismo con vida propia, en movimiento”, y que, “donde otros ven un problema, yo veo una virtud”.
Efectivamente, el principal logro de Chávez, en cuanto al Psuv, es haber convencido al chavismo —que tendía a convertirse en una diáspora (MVR, PPT, Podemos, PCV, MEP, Tupamaro, Clase Media, UPV, etcétera.)— de que era necesario formar un partido, uno sólo —algo que ya había intentado con el Polo Patriótico, que se consideraba improbable a principios de 2007, de hecho PPT y PCV se pusieron al margen y Podemos “saltó la talanquera”— y que había que crearlo desde “las bases” o, por lo menos, negociando con “las bases”.
En esos términos, el Psuv es una negociación entre Chávez y el chavismo. Esto se vio claro en la elección de la Dirección Nacional, que fue democráticamente electa por los delegados, escogidos, a su vez, en un proceso desde los batallones, de una lista cerrada elaborada por el Presidente.
Esta negociación entre Chávez y el chavismo hizo posible cosas realmente improbables hace apenas un año. Por ejemplo, que en la Dirección Nacional, por la voluntad de “las bases”, se sentaran como miembros principales gente como Mario Silva, Antonia Muñoz, Vanessa Davies, María León, Héctor Rodríguez y Érika Farías.
Y que otros, que parecían estar más cerca de Chávez, que de alguna manera eran considerados dirigentes históricos del chavismo, como Diosdado Cabello, Freddy Bernal, Darío Vivas, Tarek William Saáb, William Lara, se conformaran con ser suplentes.

¿Y por qué yo no?
La elección de la Dirección Nacional tuvo que haber fortalecido la confianza de “las bases” en el proceso de creación del Psuv, porque es evidente que hay un reacomodo de la dirigencia. De tal forma que ahora, al dar “puerta franca” para la postulación de precandidatos a alcaldías y gobernaciones, por la mente de muchos peseuvistas pudo haber pasado una idea como esta: “si Davies, León y Rodríguez fueron electos a la Dirección Nacional —que era más difícil— porque no me pueden elegir a mi candidato para la Alcaldía de Padilla, o de Maracaibo o de Lagunillas”.
Es más, al dar “puerta franca” a la postulación, al prohibir el uso de propaganda —para que aquellos que manejan recursos no apabullen a los que están en el umbral del anonimato mediático— al intentar crear condiciones de equidad para todos los aspirantes —a veces con medidas un poco absurdas como esa de que tienen que andar todos juntos— la Dirección Nacional y el mismo Chávez está animando esta explosión de precandidatos.
Como dice Vaivads, el Psuv está “vivo y en movimiento”, pero lo que lo mantiene vivo es la confianza lograda sobre su propio proceso de creación y de toma de decisiones. Si al finalizar la jornada del primero de junio próximo hay “batacazos” de “las bases” —como los hubo para la Dirección Nacional— o si pocos logran el 50% más uno, o sacarle una ventaja de un 15% al inmediato inferior, y la decisión final va a manos de Chávez —ante quien todos serán tratados como iguales, según ha prometido— el partido como tal se fortalecerá al cumplirse los presupuestos de la negociación, aunque algunos egos salgan lastimados.
Ahora bien, si finalmente los favoritos son electos y la militancia en general está conforme con el proceso, porque igualmente se han cumplido los presupuestos de la negociación, el Psuv, de la misma manera, se crece.
Y es que el partido no sólo está eligiendo candidatos a alcaldes y gobernadores con este proceso, sino que está sometiendo a una prueba de fuego su carácter unitario, lo que de unidad ha logrado hasta ahora y la autoridad de la que se han envestido sus dirigentes; nos referimos a la autoridad que nace de la confianza, de la legitimidad del proceso por el que fueron electos.

Caída y mesa limpia
La creación del Psuv está en esa parte de la autopista en la que no hay retornos y David Paravisini, analista político, recuerda que el partido se soporta fundamentalmente en Chávez.
Más que el socialismo como ideología, más que una identificación con una clase social —como se solían formar los partidos en el siglo XX— más que un sentimiento nacionalista de defensa de la patria, la fuerza centrípeta que hace posible esa mezcla de factores diversos que es el Psuv —que van desde la llamada “derecha endógena” hasta el marxismo-leninismo ortodoxo— es el liderazgo de Hugo Chávez.
Él, al mismo tiempo, es la fuerza centrífuga que expulsa los componentes que se resisten. Pero la mezcla, por más fuerza a la que se le someta —centrípeta o centrífuga— nunca es pasiva, ni totalmente moldeable, ni mucho menos homogénea.
Hay quienes confunden unidad con homogeneidad, creen que lo primero sólo es posible entre iguales —que es la condición de lo segundo—, sin percatarse que la unidad sólo es necesaria entre lo diverso, que, sin renunciar a su naturaleza, a lo que lo hace distinto, accede a unirse con otros factores para alcanzar objetivos superiores.
La unidad es un acuerdo, una negociación entre factores distintos y no tiene que ser, como algunos aspiran, un remanso de paz o un retiro espiritual. Más bien se parece a los átomos, en los que fuerzas positivas, negativas y neutras se mantienen unidas pero en constante movimiento, incluso, repeliéndose.
Cuando la unidad del átomo se rompe, explotan las bombas atómicas y allí todo el mundo sale perdiendo.
El chavismo nunca ha sido, ni lo será ahora —aglutinado en el Psuv— una masa pasiva y totalmente moldeable. Prueba de ello son los resultados del referendo para la reforma constitucional del 2D, en el que un sector del chavismo se expresó abiertamente en contraposición a la voluntad del líder, sin ser arrastrado por la fuerza centrífuga, por lo menos no por ahora.
En esos términos, —Chávez como gran pilar de la construcción del partido, sin posibilidades de retorno, es decir, ya nadie puede volver atrás, a sus viejas siglas partidistas, con un proceso que ha ganado en confianza y autoridad— la elección de los candidatos a alcaldías y gobernaciones se transforma, además, en un proceso de legitimación de liderazgos locales y regionales a la luz de una nueva realidad: el partido único.
Pero esa legitimación —y aquí está lo novedoso, lo sustancial— debe pasar primero por los chavistas, antes de llegar a Chávez. Note que la escogencia de los candidatos se puede dar en dos procesos totalmente distintos: a) El precandidato saca el 50% más uno de los votos o le saca un 15% de ventaja al que llegó de segundo y se convierte, automáticamente, en el candidato, legitimado por los chavistas. b) Nadie logra las condiciones antes señaladas y todos van en cero para la Dirección Nacional, donde la legitimidad se la dará Chávez.
Nuevamente la política de abrir y cerrar la mano que se aplicó para la elección de la Dirección Nacional, por lo que el Psuv es una negociación entre Chávez y el chavismo.
Desde esta perspectiva, que no es más que eso, un punto de vista del proceso, se entiende perfectamente que haya 59 candidatos para la Alcaldía de Maracaibo. La abundancia de candidatos es directamente proporcional a la precariedad de liderazgos claramente identificables e indiscutibles.

En su salsa
Es probable que la escogencia de los candidatos y las elecciones mismas le produzcan algunos “traumatismos” al Psuv, pero si el cuerpo en general del partido sale fortalecido, no sólo por los resultados, sino porque indistintamente de ellos el partido se robustece como espacio de encuentro, de debate y acuerdo, como autoridad, como creador y ejecutor de políticas, entonces estará preparado para otras tareas.
Como recuerda Paravisini, por ejemplo, debatir el programa de gobierno que, en el caso del Ejecutivo nacional, tiene 10 años ejecutándose, o comenzar a definir lo que se ha llamado el socialismo del siglo XXI.
Si elegir unos candidatos para alcaldías y gobernaciones les resulta una tarea muy difícil, los peseuvistas tienen que considerar que aún les falta, por ejemplo, convertirse, por acción propia, en mediadores legítimos entre las demandas de la población en general y los gobiernos chavistas.
Para ello, que son tareas más apremiantes porque de ellas depende más la continuidad del proceso, el Psuv tiene que terminar, de una buena vez, de cocinarse en su propia salsa.

Orden y desorden

por joseleon71 @ Lunes, 26. Mayo, 2008 - 07:27:27 am

“El orden es una especie de impulso de repetición que establece de una vez para todas cuándo, dónde y cómo debe efectuarse determinado acto, de modo que en toda situación correspondiente nos ahorramos las dudas e indecisiones”.
Sigmund Freud. El malestar en la cultura

En el modelo de administración liberal que conocemos no hay alguien en particular que tome decisiones. Éstas de algún modo ya están tomadas porque en este modelo el orden preexiste y es éste el dispensador de las decisiones. Para el orden conocido sólo 2 podremos encontrar después de 1, y jamás habrá un jueves del cual se tenga ya el recuerdo. Según este modelo, tarde o temprano nosotros los pobres mortales llegaremos fatalmente a la decisión correcta. El mejor decisor será aquel que prevea el momento y lugar adecuado para la decisión. Si nadie lo atiende, podrá considerarse un personaje trágico, algo así como Casandra. Si en cambio ha ganado posiciones, entonces sus decisiones serán escuchadas y acatadas acrecentando su éxito, no su visión (que es casi un don divino y crece si Dios pone en él su mano) sino su visibilidad. De lo anterior debemos colegir que la historia ya está si se quiere escrita, y que el destino es manejable (el fin de la Historia tiene que ver con la perfectibilidad alcanzada por el modelo liberal, ese estado de gracia en el que ya nadie debía tomar decisión alguna), de donde el decisor será además de vidente, demiurgo. Si la decisión preexiste, sólo falta un ser humano esclarecido que permita que la idea materialice, descienda a la tierra y a la sociedad, comience su tránsito corruptible. El orden ya existe, pero nosotros, profundamente limitados por nuestra condición, no alcanzamos a penetrar el misterio, esa claridad. Pero como no todo (y mucho menos Todo) puede estar en nuestras manos, será en la “mano invisible” donde se agitarán nuestros miedos y deseos, los de todos. Líricamente hablando, esta es la realidad planteada por el modelo liberal, que llevamos como edema en el alma. De ahí proviene nuestra noción de orden, de equilibrio, de armonía.

Pocas veces nos atreveremos a ir contra el destino, osando tomar decisiones fuera de(l) orden, más allá de las órdenes recibidas, recibidas además, como ya vimos, desde antes, desde siempre, desde un más allá que no tolera preguntas (¿cómo hacérselas, además?) Cada vez que escuchamos asperezas contra el desorden, falta poco para que se introduzcan medidas ordenadoras (correctivos) que reconduzcan lo extraviado a su cauce “natural”. Es por eso que saludamos los ajusticiamientos y hasta los golpes de Estado. Pero el orden, aunque encarna, no es tangible, y las personas que lo actualizan son meros amanuenses, depositarios, oyentes y verbalizadores de verdades altísimas. De ahí su prestigio y su magia. Ir contra este orden (y en definitiva contra esta forma de Poder) pasa por aceptar que la realidad puede adquirir el orden que le demos, de manera racional, consciente. Al orden liberal se le tilda de racionalista, pero no puede ser tal un sistema donde los seres humanos no tienen sino una injerencia indirecta (in-dirección en el sentido kafkiano, esto es, que nunca en realidad se toma alguna decisión, aunque tengamos la ilusión remota de que sí, alguna remotísima vez), si los escenarios de la toma de decisiones están tomados y controlados por las “leyes” del mercado. La racionalidad económica es in-humana y atenta contra la especie, pero es sagrada e intocable para el orden conocido y defendido por las élites económicas que viven del usufructo de la riqueza y de la administración inequitativa, injusta y desigual de la escasez y de la explotación irracional de los recursos.

Oponerse al orden conocido pasa por construir el desorden, esto es, por tomar decisiones no-existentes. Vale decir, crear, inventar soluciones a partir de nuevos y “reales” problemas.

Porque en efecto, para el orden conocido sensu estricto los problemas no existen. Si el orden pre-existe, pre-existen todas las soluciones; pero todas las soluciones crean un absoluto de soluciones, de modo que para ese orden nada necesita solución. ¿Dónde están los problemas, entonces? En los seres humanos que no alcanzan a ver la totalidad. De donde la mejor solución que ha encontrado el orden conocido es eliminar a los seres humanos, en especial a aquellos que jamás (por razones congénitas o patológicas) alcanzarán a ver la totalidad, porque los que sí están constituidos para alcanzar la revelación ya están salvos, son los “elegidos”.

El des-orden pasa entonces por solucionar problemas pero no eliminando a los seres humanos ni poniendo en riesgo la vida en el planeta. Los problemas para el desorden están en el ámbito de las cosas y en las relaciones de los seres con las cosas. Sus problemas no tienen solución ille tempore sino hic et nunc, en atención al pasado y al futuro; no en un tiempo suspendido, sino en el transcurso, en la duración, en el devenir. No desde siempre, sino hoy. Para el desorden los problemas existen, y son solucionables a escala humana, dependen del concurso de todo y de todos.

Para el orden liberal, los problemas son otros, y no precisan de la vida; aunque parezca increíble, la vida no es un factor a considerar, hecho comprensible porque la vida está en otra parte. Mover la maquinaria industrial requiere de varios planetas tierra, pero ese no es el problema, porque la maquinaria industrial no puede no moverse, el problema reside en los seres humanos que reclaman su detención (a viva voz o muriendo de hambre y sed), de ahí que la solución es la solución final, esto es, su eliminación (*). Para el orden conocido, y siguiendo con el ejemplo, mover la maquinaria industrial indica la solución de muchos problemas, considerados problemas técnicos. Pero está claro que esto forma parte de la aventura del ingenio humano, el cual ha ido creando una serie de mecanismos, dispositivos, artefactos que facilitan y permiten el desenvolvimiento (mejor y más rápido) de las actividades humanas, técnicas, industriales, en las que la humanidad –qué duda cabe- ha desplegado sus mejores energías y en la que Occidente se ha destacado. Pero estos problemas se encuentran en el orden de las cosas y en las relaciones de los seres con las cosas, de modo que esas actividades son y forman parte de la vida. Insisto: para el orden liberal los problemas se localizan en los seres humanos (p. ej. en su capacidad de ver y prever, en su maldad y corrupción), pues la ciencia, la tecnología y las soluciones científico-técnicas sólo esperan desde siempre su descubrimiento. No son pues, realmente problemas sino escalones en un ascenso infinito. La dificultad aparece cuando el o los problemas (técnicos y tecnológicos, propios del estado actual de la articulación ciencia y tecnología) van más allá del movimiento de la maquinaria industrial (en esencia no-ética, porque la máquina no toma decisiones). Esto es por ejemplo, cuando su movimiento afecta al planeta y a la vida (arribando al ámbito de la ética), y una minoría (que cree haber eliminado sus problemas encerrándose en la burbuja que llama Primer Mundo –“real” o ilusoriamente- a cal y canto en una Villa o mudándose a Europa o Miami, y que está dispuesta a solucionarlos a tiros, bombas o a palos), vive a espaldas y a expensas del resto del mundo.

La diferencia entre el orden y el desorden radica pues, en la ética. Sobre todo si decimos con Irving Kristol que el orden liberal conocido “Es un imperio absoluto con un mínimo de sustancia moral”

Para el desorden la vida es una construcción en común y todas las decisiones apuestan por la sobrevivencia de todo y de todos. Aunque su aventura científica y tecnológica por momentos se cruce e incluso aproveche la creada bajo el orden liberal, está muy al contrario atravesada por la necesidad de contribuir a la vida en toda su dimensión y lleva el germen de la crítica y la necesidad de inventar nuevas y mejores soluciones, las que a la larga y en conjunto no pongan en riesgo la vida.

Otra ciencia y tecnología es posible.

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* "La lección más demoledora del análisis de la "carrera tortuosa hasta Auschwitz" es lo que, finalmente, la elección del exterminio físico como medio más adecuado para lograr el Entfernung fue resultado de los rutinarios procedimientos burocráticos, es decir, del cálculo de la eficiencia, de la cuadratura de las ventas, de las normas de aplicación general"
Zigmun Bauman. Citado por Marcos Roitman en Las razones de la democracia en América Latina. Ciencias Sociales: La Habana, pp. 44

La política exterior de Venezuela, según Carlos A. Romero

por joseleon71 @ Domingo, 25. Mayo, 2008 - 12:30:50 am

“…lo más común en los «ejercicios» de pensamiento único es una amalgama de juicios empíricos, de «teoría» económica de periódico (o de consultorías o de analistas financieros) y de valoraciones encubiertas al servicio de argumentaciones de «sentido común»”

Félix Ovejero. La libertad inhóspita

1. Según Romero Venezuela siempre ha tenido una política exterior muy activa, a pesar de no haber tenido mucha suerte en ello y de no gozar de suficiente consenso, “un síntoma crónico en nuestra historia” (9). Afirma que al mismo Bolívar “no le fue tan bien ni en Colombia, ni en la campaña del Sur, ni en la creación de Bolivia”, a pesar de la “acartonada” historia oficial (8)
2. Como dato importante valga anotar acá cómo se refiere a los efectos de la “revolución mediática”: “pone la verdad en la mentira y la mentira en la verdad”, toda vez que muchos de sus comentarios y asertos provienen de esa “fuente”.
3. Analistas como Romero no son muy diestros en unir causas y consecuencias evidentes (la evidencia aquí es acusada de pensamiento “radical”), por lo que se hacen preguntas del tipo: si América Latina creció económicamente, cómo es que se presentan “focos de inestabilidad política, desigualdades sociales y brotes separatistas” (11).
4. Desde un punto de vista personal afirma que es propio de la diplomacia de los gobiernos revolucionarios la “ambigüedad”, “en el sentido de que con la mano derecha se realizan las relaciones diplomáticas y comerciales “normales” y con la izquierda se promueve la revolución continental y mundial” (15). De lo contrario, Romero debe afirmar que existe un “mercado” revolucionario y socialista, en el cual y con el cual los gobiernos establecerían relaciones comerciales digamos justas. Si esto no es así, el país quedaría aislado, porque sólo un ignaro no se daría cuenta de que el planeta está surcado por el modo de producción capitalista, y no precisamente por ser un paradigma exitoso. Acaso la única alternativa “real” y casi fantástica al capitalismo acumulador de bienes manufacturados y de saberes prefabricados, lo constituya el reino de Bhután, el pueblo más pobre del mundo en términos del PIB per cápita, pero con un 85% de la población dedicado a la agricultura de subsistencia y al trueque. Su rey llegó a afirmar, que el FIB la Felicidad Interior Bruta, “es mucho más importante que el PIB” (Susz, 2005: 171). En este escenario global, del que no escapa ni Cuba, un país como Venezuela, de renunciar al comercio capitalista, se vería obligado al ostracismo, lo que nos pone en la situación de esperar una destrucción masiva como le ocurrió al Paraguay cuando la Guerra de la Triple Alianza.
5. Para Romero, el esfuerzo comunicacional del globierno es una “estrategia publicitaria gigantesca” (16); me imagino que sólo comparable y sin duda sólo superada por la industria cultural del capitalismo boyante.
6. Según Romero Bush no le presta atención al presidente Chávez (al menos para el año 2006). Las evidencias recientes parecen confirmar que ha aflojado el “torniquete”. Ahora, lo curioso es que existe alguien (no puedo creer que corresponda a un análisis serio) que afirma que el “sentimiento antiestadounidense” ha recrecido porque el presidente Bush “no le presta suficiente atención a los problemas hemisféricos”. Es decir, que no creciera si EEUU se abocara a la agenda hemisférica: ALCA, promoción de la democracia, combate al narcotráfico, respeto a los derechos humanos, migraciones ilegales, Haití y defensa de la propiedad privada (16-17). Para Romero, la agenda injerencista de EEUU es “empuje de Washington para fortalecer las instituciones políticas” (18).
7. Para Romero, es inconciliable “la prédica del socialismo y de los incentivos morales que propone el Gobierno con el aumento de los ingresos petroleros y el gasto público” (32), porque ciertamente, en lo público toda inversión no puede representar sino un gasto.
8. A pesar de que se maneja con suficiencia en torno a las últimas tendencias epistemológicas, aludiendo a que vivimos en el marco de una “metamorfosis conceptual” (35), es extraño que maneje un concepto de política anticuado, o al menos proveniente del paradigma que cree superado o en crisis, que vincula a lo político con las prácticas que se generan al interior del “paradigma racional-legal”. En efecto, cómo puede seguir hablando de una “degradación de la política”, supuestamente desplazada por el surgimiento de lo económico (yo creo, por cierto, que Romero sea uno de los pocos en el mundo que consideraban a la economía como una esfera “hasta hace poco tiempo de bajo perfil”) y lo ambiental, porque ya no transita por los partidos y las instituciones. Romero injustamente califica de “antipolítica” o (más sutilmente) “política informal” la que corresponde a la que ejercen otros actores distintos a los partidos y a las instituciones propias de la democracia representativa, surgidos precisamente de la crisis de ese modelo. En otras palabras, Romero explica, pero descalifica. Incluso llega a afirmar, demasiado neoliberalmente supongo, que se ha producido “un clima intelectual que ha erosionado la confianza en la política como forma de pensamiento superior” (43). Tal vez no sea la política una forma tal de pensamiento, pero sin duda que el liberalismo económico y utilitarista desplazó lo político hasta un punto en que lo común y lo público quedaron al borde de la extinción. No obstante, en la página siguiente (44) sostiene que la crítica a la democracia representativa “y la concepción de mecanismos políticos intermedios entre gobernantes y gobernados deben superarse en el momento actual, y ser reemplazados por nuevos instrumentos de cohesión política”.
9. Romero no escatima en apoyarse en la “versión de los medios”, para fundar algunas de sus apreciaciones, como lo hace con las supuestas declaraciones del presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad (47) , sobre la intención de borrar a Israel del mapa. No es aceptable que Romero incurra en ese error a menos que no sea un analista sino un propagandista. Si es lo segundo, entonces una de sus fuentes son los medios de comunicación que mienten y manipulan, extraen y recortan, manipulan y distorsionan. Poco científicamente, Romero toma de allí frases descontextualizadas, predigeridas por las agencias de “noticias”, y repite la agenda de CNN. Además, llega a afirmar que los Estados Unidos es un país “comprometido en una agenda democrática para el “Gran Medio Oriente” (47), lo cual lejos de ser un absurdo, lo considera Romero un sueño, un “ideal” inalcanzable, porque, cómo es posible –dice- desarrollar una democracia occidental “en esas tierras del islam” de tradición tribal, con gobiernos “asediados por el terrorismo y por sectores ortodoxos que se niegan a buscar la paz” (48). En la contraportada se llega a afirmar que Romero examina la realidad actual con “extrema objetividad y profundo conocimiento del tema”. Huelgan los comentarios.
10. Para aceptar como “información” la que producen las agencias, y utilizarla además en el contexto de un texto que se esfuerza por pasar por erudito, o al menos producido por un experto, se ha de aceptar un tipo de “racionalidad” connatural a la de los medios. Sólo que éstos habitualmente no informan –afirma Gabriel Galdón (2002)- “las referencias reales imprescindibles para que se pueda realizar una interpretación cabal, un comentario acertado, una opinión fundamentada y un diálogo racional”. Omiten también –como ha sido el caso con lo del presidente de Irán- los “datos y documentos que propicien la necesaria verificación fáctica y crítica (…) Se impide así diferenciar la verdad de la falsedad” (61). En definitiva “la calumnia, el juego de la omisión y el realce y el silenciamiento, además de la utilización frecuente de la mentira, la media verdad, la descontextualización, la caricaturización de la imagen o de los argumentos, la generalización falsa, la memoria selectiva y la falsificación de los sondeos y estadísticas sirven primordialmente para combatir al enemigo, ya sean las personas e instituciones que no entran dentro de lo políticamente correcto, ya sea en las luchas por el poder…” (70)
11. Romero trabaja con “información oficial” o institucional, producida por una “voz preponderante”, “intencionadamente confusa y ambigua a veces, y prepotente, que se deriva de una estructura de Poder esencialmente única y que casi oculta a las demás” (Reig, 2004: 135). Esta “comunicación institucional” entró en el ámbito del marketing, el derecho, las finanzas, la ciencia, el management, la policía (137). Es una información que persigue ocultarlo que realmente está pasando (como, por ejemplo, acusar a las FARC de narcotraficantes, pero sin mencionar que el control del negocio lo tienen los paramilitares en conchupancia con la DEA en el marco general del Plan Colombia, que tornan a ese país como el primer productor de coca en el mundo y a EEUU en el primer consumidor.) En definitiva, para cerrar con Ramón Reig: “El discurso oficial debe presentarse en sociedad de acuerdo con el sistema de valores y creencias que ésta posea y tenga como positivos: democracia, solidaridad, creencias religiosas, etc., es decir, de acuerdo con su cultura, que ha sido reforzada, a su vez, cuando no creada, por los discursos oficiales” (145)
12. En este marco es natural que adhiera la agenda “preventiva” de Washington, para lo cual enumera la tesis de la disuasión, que consiste en golpear antes de que te golpeen, la tesis de la contención, que consiste en “cambiar” el régimen de los países enemigos, y la tesis (muy Departamento de Estado y Pentágono) de la dirección militar sobre la dirección política, al tenor de la “degradación de la política” (51) ya comentada.
13. Pese a repetir lo que dicen los medios, que la guerrilla es narcotraficante -no las AUC- (Por cierto ¿alguien le habrá dicho a Estados Unidos lo conveniente que sería poner un escudo antitráfico de narcóticos en su propio cielo?, o en todo caso activar sus súper radares y su megatecnología para detectar los vuelos rasantes de las naves que irrigan a su juventud de la mejor cocaína del mundo, la colombiana?-.) Que Irán quiere desaparecer a Israel, que Chávez tiene vínculos con la guerrilla, que PDVSA no produce lo que dice producir, que Chávez no colabora en los planes hemisféricos contra la guerrilla y el narcotráfico, etc. Pese a todo ello, acepta (sin mirarse al espejo ni ver la astilla en su ojo) que “los medios de comunicación social contribuyen a formar una agenda pública ajena a la opinión de los ciudadanos; es decir, los medios pretenden hablar en nombre de la gente” (180).
14. La objetividad de Romero está, como hemos visto, parcialmente inclinada a la solución del mercado liberal, y bien podría suscribir con el Gobierno de Washington que “las lecciones de la historia son claras: las economías de mercado, las economía sin control y sin la pesada mano del Gobierno, son la mejor forma para promover la prosperidad y reducir la pobreza” (51-52). Y lo decimos porque, una vez que se acepta que en la región no calzan los modelos occidentales, eso se debe a dos razones: la primera es patológica y se debe a la dificultad para “alcanzar los parámetros del desarrollo político racional-legal”, en otras palabras no podemos pensar occidentalmente (lo mismo por cierto que decía Arturo Úslar Pietri); la otra, esperar que el tiempo obre (52-53). De aquí derivan dos tipos de “discurso académico”: la visión optimista que apuesta a que tarde o temprano seremos cabalmente occidentales, y la pesimista “la constatación congénita, superable sólo gradualmente” (53).
15. De esta confesión de racismo incontinente ya podemos pasar a la aceptación de un régimen como el de Pinochet, en tanto que compatible con la modernización (54). En la página 176 lo dice más explícitamente: “En la década de los setenta se justificó la tesis de la profundización del capitalismo, dentro de la cual se explicaba la pérdida de la democracia, dados los requerimientos de la modernización”. Fascismo y capitalismo de la mano y a plena luz del día.
16. Del ALCA afirma que es un “mecanismo integrador” (en la página 117 habla de un “modelo integrador hemisférico”), propio de una democracia abierta. Parece molesto Romero cuando la respuesta al ALCA ha sido el disenso y la protección de las economías nacionales (56). Y como no se pliegan los países latinoamericanos al modelo de integración de Washington, Romero llega a afirmar sin empacho que las agendas comerciales de estos países se “enfría”, ello acompañado de la “pérdida de protagonismo” (58). Finalmente, para peor, la región se encuentra según Romero “en un proceso de regresión democrática” (59). Realmente no creo que exista un análisis más desafortunado.
17. Romero califica a la política exterior de Chávez de “antioccidental” cuando debiera decir antinorteamericana, y más precisamente, anti consenso de Washington. Es justo en este punto donde aparecen las diferencias sustanciales con Colombia, que históricamente se ha movido entre el respice polum y el respice similla, “vale decir, entre la total alineación con Estados Unidos y la búsqueda de una mayor autonomía” (138).
18. Por otra parte, es propio de la propaganda que insista en el “cerco económico estatal a la iniciativa privada” (74), cuando de lo que se trata es de regular la actividad privada, en otra palabras, anteponerle el Estado al mercado, lo público a lo privado, lo social a lo antisocial. Lo democrático, a la dictadura del capital. Sólo para un pensamiento liberal cabe la idea de que el libre mercado y su famosa mano invisible pueden repartir justa y equitativamente la escasez, la riqueza. Para Romero el “creciente estatismo” fortalece las tendencias autoritarias y promueve el carácter semidemocrático del régimen (133), esto es, a mayor Estado menos libertad -de empresa-. Que nada interrumpa el flujo del dinero, el movimiento del capital. ¡Quién osa interponer entre el mercado y los ciudadanos un muro de derechos!
19. Romero califica el sistema político venezolano anterior a Chávez como “sano”, y sin rubor escribe que “los venezolanos disfrutaban de un sistema populista de conciliación de élites” (75). Es tanto el solaz en su recorrido histórico que al hablar del efecto shock que “se le aplicó a un país adormecido en su propia ilusión de estabilidad” (77) (el paquete de medidas neoliberal de Carlos Andrés Pérez), “se le respondió con violencia social y resquemor político”. ¿Dónde queda El Caracazo? O mejor, ¡cómo lo escamotea! Alguien desinformado no puede conectar la aplicación de las medidas neoliberales a una población dormida con el estallido social del 89. ¿Qué quiso decir Romero con “se le respondió con violencia social”? ¿Quién es ese se? ¿De dónde viene la violencia?
20. En el plan de actualizar la “comunicación oficial” (desinformación y propaganda, pero revestida de experticia) afirma que en el país (antes de la llegada de Chávez al poder) “no había clases definidas ni diferencias étnicas significativas y por lo tanto Venezuela era un país homogéneo e integrado” (79). Se aplica aquí lo dicho por Marcos Roitman: “Eliminados del reparto los conflictos de clases y de explotación, la trama transcurre sin contradicciones. Ocultas las contradicciones, el cambio social y los proyectos democráticos se asimilan a la doctrina del progreso y se someten a las reglas del crecimiento económico” (2007: 22-23)
21. No obstante afirma que el sujeto de la política en Venezuela “no eran los partidos ni el pueblo, sino las élites”. ¿Cómo conciliar esto, con el punto anterior? Esto es, ¿cómo decir que no había clases si quienes ejercían la política eran las élites? Lo interesante es que esto está en la misma página 79.
22. Si no puede ver El Caracazo, tampoco podrá ver la violencia de Estado que le permitió a la democracia venezolana “superar sus escollos iniciales y convertirse en la darling de América Latina, al no pasar por una ruptura del orden democrático y no experimentar una crisis económica generalizada” (84). Esta misma miopía se aplica en lo internacional, por ejemplo, cuando califica de “fracaso” el –así lo llama- “experimento sandinista en Nicaragua” (156). Para Romero ese experimento sucumbió porque sui destino era el fracaso, como fracasó el “socialismo real”, adjetivo que torna utópico –por cierto- cualquier proyecto socialista. Para Romero entonces no hubo Contras, ni Irangate, ni diez años de guerra fratricida impulsada y financiada por EEUU.
23. Por cierto, considera al Caldera de 1993 un candidato “antisistema”. Debemos fundar esa temeraria afirmación en el hecho de haber roto lanzas con su partido de origen COPEI (y con el “sistema” Pacto de Punto Fijo), del cual desde entonces no queda nada, sino la costumbre, la nostalgia, las alianzas, y analistas “objetivos” como Carlos A. Romero.
24. Otra vez recitando la “información oficial” Romero miente: cuando se refiere al referéndum consultivo convocado por la extinta Coordinadora democrática, dice como es cierto, que se encuentra en la Constitución, sólo que (pero no lo dice y no lo dirá) que querían convertir el consultivo en un revocatorio (¡qué también está en la Constitución!), sólo que, para éste era exigente cumplir con los tiempos estipulados por el Constituyente, que no suelen coincidir con los de CNN.
25. Romero afirma en la página 105 que Chávez “ha reiterado su oposición a la búsqueda de una democracia interna en la isla” de Cuba. Esto es, se ha opuesto al bloqueo norteamericano.
26. Veamos el eufemismo (o cinismo) con el que se refiere a las “maquilas”: al referirse a los constantes avances en las comunicaciones tecnológicas globales y al incremento de los “servicios impersonales”, como impulsores del “traslado de industrias y de centros de servicios a países fuera del circuito desarrollado”. O sea, mientras los desarrollados se dedican a lo intangible (marcas, por ejemplo), los que están fuera del “circuito” se dedican a los tangibles. Cuando comamos intangibles, supongo que el capitalismo habrá resueltos sus problemas.
27. Romero nos describe sucintamente la naturaleza de la agenda hemisférica de la integración (la de EEUU, se entiende, ALCA o acuerdos bilaterales): “más comercio y menos ayuda” (118), el trade but not aid, el cual se aplica hasta a sus propios habitantes como lo atestiguan las víctimas del huracán Katrina. Y es interesante reseñar con él las “variables que limitan el crecimiento económico”: el cambio demográfico, la inmigración indocumentada, los movimientos migratorios circulares, las redes de inmigrantes, las remesas (que influyeron por la vía del chantaje en la votación de las pasadas elecciones en el Salvador), y las catástrofes humanitarias. Según esto, necesariamente hay que concluir que el propio capitalismo, sus consecuencias, desde la migración hasta el calentamiento global, son “variables que limitan el crecimiento”. No veremos, en definitiva, a Romero dispuesto a aceptar que el capitalismo es una variable que limita el crecimiento capitalista.
28. En otro orden de ideas, para Romero Colombia no está al borde del colapso: el Estado funciona (no se refiere, claro está, al Estado narcoparamilitar que ha salido a flote y del cual se tenían noticias desde mucho antes de 2006, sólo que no manejadas por la prensa oficial de donde se nutre la experta información de Romero), también la democracia formal (sí, los formalismos de la democracia con su parapeto de Estado de Derecho), y las Fuerzas Armadas se han equipado (con la ayuda de EEUU).
29. Con respecto al Plan Colombia afirma Romero que los países andinos no lo comparten, no por sus posibles negativos efectos, “sino más bien por la incapacidad política de las sociedades y los gobiernos regionales de abocar agendas comunes” (139). En poquísimas palabras: «conmigo o contra mí». En otras palabras, por no compartir la agenda de seguridad impuesta por Bush, su “lucha contra el terrorismo” y el narcotráfico. El gobierno de Bush ha desarrollado lo que Romero llama “diplomacia preventiva”, o torniquete diplomático que consiste fundamentalmente en «no se te ocurra contradecirme ni chistar», “que no deja espacio a políticas exteriores no comprometidas con los nuevos temas del combate al terrorismo y al narcotráfico” (149, 164).
30. Descripción sintética (y lacrimosa) de la Venezuela apegada al Consenso de Washington: “A Venezuela se la definió hasta hace poco años como una nación democrática moderada, con una política exterior propia (la de Chávez no lo es, según esto) y un comercio internacional orientado fundamentalmente hacia el mercado estadounidense. Asimismo, Venezuela nunca cuestionó la supremacía estadounidense, ni la importancia de la democracia representativa y de la empresa privada en el desarrollo nacional e incluso en el hemisférico” (162)
31. Interesante observar cómo para un analista como Romero, el Caracazo no tuvo relación con las políticas económicas neoliberales, aplicadas según las recetas impuestas por el FMI como brazo económico de EEUU, y que surgió de la nada prácticamente sólo para poner en entredicho la estabilidad del sistema democrático. Llega a decir que desde 1958 hasta 1989 no hubo ningún problema que afectara la relación con EEUU, y que fue a partir de la “revuelta social” (entonces nacida de la nada) y de los golpes de Estado, que éste país comienza a castigarnos con su indiferencia, a considerar poco importante nuestro petróleo y a vernos como inestables y zona de riesgo para sus inversiones (163). Y con la llegada de Chávez al poder, Venezuela pasó de ser un país seguro a ser “un país sospechoso” (168)
32. Según Romero, que tiene rato mirando para otro lado, “la política estadounidense ha sido la histórica posición de “esperar y ver” (164), sólo que para eso también emplea espías, financia ONG, convierte en plataforma política su embajada en Venezuela y últimamente nos sobrevuela con aviones de guerra, amén de los “indicios de interferencias” durante los sucesos del 11 al 13 de abril (166). Además, según Romero el problema en definitiva es el díscolo Presidente venezolano, porque EEUU “ha respondido de diversas maneras y con variados niveles de tolerancia al reto que significa el Gobierno del presidente Chávez”.
33. Para Romero, Chávez se opone a las intervenciones por causas humanitarias (como la ocurrida en Afganistán), a las “acciones colectivas de protección, defensa y promoción de la democracia (como en Santa Cruz, Bolivia), y a la “reconstrucción democrática de países que presentan una crisis interna” (como en Haití, supongo) (169). Porque es que EEUU –todo esto según la objetiva visión de Carlos A. Romero- “ha hecho del tema democrático un instrumento de su política exterior” (175).
34. La tesis de Romero es ecuánime: la democracia representativa está en descrédito, el Estado-Nación no alcanza a explicar la complejidad del mundo actual, ya la toma de decisiones no pasa por los actores políticos tradicionales, y el sistema se debate entre la democracia participativa o la tecnodemocracia (179 en adelante). Dicho esto, ya está listo para afirmar que la democracia promovida por el “oficialismo” y la debilidad de la oposición han “deteriorado” el tejido político venezolano, y lo que podía ser interesante, ha devenido “un proc