…no confíe tanto en usted, usted no es usted, usted se miente, usted es esto aquí y otra cosa un poco más allá, aquí es esto usted, allá es otra cosa, con aquel es usted esto, con aquel es esto otro, no, nunca usted es usted, no confíe en usted, usted se miente con una facilidad enorme, usted ni siquiera se miente a sí mismo, usted no controla sus propias mentiras, su cuerpo miente, su cuerpo se traspapela, su cuerpo cambia, salta los libretos, su cuerpo se acomoda y usted se va en el cuerpo, a cada salto de papel usted se va con su cuerpo… intente evitarlo y verá que todo esfuerzo es inútil, usted no controla el ir y venir de su cuerpo, usted piensa esto o aquello pero ya no es usted, usted lo más que puede es ir a la zaga de lo que su cuerpo decide hacer, usted persigue su cuerpo, usted siempre va detrás, nunca delante o a un lado, siempre detrás… usted vive preocupado por no perder de vista a su propio cuerpo, ese perder de vista a su cuerpo es la locura, usted teme volverse loco, no deja que su cuerpo se adelante hasta perderlo definitivamente de vista… es peligroso dormirse, lo sabe usted, lo poco que sabemos de nuestro propio cuerpo se nos pierde durante el sueño, el cuerpo se nos va en el sueño, usted cada vez quiere dormirse más y más cansado, estar cansado es como la ebriedad del cuerpo, si no está lo suficientemente cansado, si su cuerpo está digamos sobrio, usted teme dormirse, no quiere dormirse… usted dirá que si no está cansado cómo dormirá, y sí que puede, puede dormirse, pero usted no quiere hacerlo, usted se acuesta y va dejando pasar las horas, pero no quiere dormir, usted está demasiado sobrio para dormirse, no quiere entregarse, lucha, se sostiene aquí con uñas y dientes, está usted desesperado… estar despierto es estar desesperado, estar sobrio es estar desesperado… usted quiere emborracharse, vivir ebrio, usted quiere dormir, entregarse al sueño puertas adentro, usted, a fin de cuentas, no quiere saber nada de su cuerpo, lo odia usted a su cuerpo, su cuerpo le impide ser usted, usted lo odia por eso, su cuerpo no es usted y lo odia por eso, no puede evitar que su cuerpo no sea usted más, usted ha descubierto el abismo entre la sobriedad y la ebriedad, y usted ha decidido estar plenamente ebrio… usted quiere estar siempre ebrio, ebrio ya no le importa lo que haga su cuerpo, usted lo deja tranquilo, usted no piensa ya más en él… “lo deja tranquilo”… no quise decir eso, usted no puede molestar ni dejar tranquilo a su cuerpo, quise decir que usted se abandona a lo que su cuerpo digamos haga, usted se reclina y lo deja ir, y su cuerpo se va, eso cuando usted está ebrio, ebrio pierde todo contacto, toda relación, ebrio usted no es usted, pero ya no le importa, ebrio usted deja de pensar en usted… sobrio usted piensa en usted pero ese pensamiento es imposible, usted barrunta conjeturas cuál más absurda, usted cree esto o aquello de usted mismo, eso cuando está sobrio… ebrio deja de especular sobre usted mismo, ya no piensa cuando está ebrio más en usted, se olvida usted de usted… comienza otra cosa a trabajarlo, pero usted ni cuenta se da, no le interesa, no quiere, no puede ya darse cuenta de eso que lo está ahora trabajando, usted por una única vez ha dejado de ser usted, y usted no está feliz pero tampoco ya más desesperado… usted ha dejado libre a su cuerpo… “libre a su cuerpo”, ¡cómo si alguna vez lo hubiera tenido preso!... no quiero decir eso, usted nunca tuvo preso su cuerpo, quise decir que usted está totalmente desentendido de su cuerpo, usted ebrio pierde de vista su cuerpo, lo que siempre ha estado separado y jamás unido, la separación, le digo, es ahora en verdad infranqueable, pero ya eso no le importa, lo da por hecho y ya, no se devana usted por conciliar abismos, no busca usted ya más puente alguno, está usted ebrio total y absolutamente libre de usted, y lo que es mejor, de las ideas cuál más loca que tiene usted de usted… ya usted no es nunca usted, ni lo será jamás, pero ya no le importa… usted descubre, y esto lo salva, créame, usted descubre que, si usted no es jamás usted, entonces usted, y esto lo salva, créame, usted, le digo, no es nadie, usted es y será siempre nada más que conjetura de usted, una triste y desesperada apreciación de usted… la ebriedad, le digo, viene a salvarlo del infierno de saber que jamás será usted usted…
Calendario
Archivos
- Diciembre 2008 (3)
- Noviembre 2008 (37)
- Octubre 2008 (18)
- Septiembre 2008 (5)
- Agosto 2008 (8)
- Julio 2008 (9)
- Junio 2008 (10)
- May 2008 (17)
- Abríl 2008 (25)
- Marzo 2008 (25)
- Febrero 2008 (7)
- Enero 2008 (11)
- Diciembre 2007 (15)
- Noviembre 2007 (13)
- Octubre 2007 (17)
- Septiembre 2007 (13)
- Agosto 2007 (8)
- Julio 2007 (15)
- Junio 2007 (14)
- May 2007 (10)
- Abríl 2007 (13)
- Marzo 2007 (14)
- Febrero 2007 (3)
- Enero 2007 (4)
- Diciembre 2006 (7)
- Noviembre 2006 (5)
- Octubre 2006 (7)
- Septiembre 2006 (6)
- Agosto 2006 (9)
- Julio 2006 (4)
- Junio 2006 (12)
- May 2006 (10)
- Abríl 2006 (12)
- Marzo 2006 (2)
- Febrero 2006 (4)
- Enero 2006 (6)
- Diciembre 2005 (2)
- Noviembre 2005 (10)
- más...
Amigos (24)
Contra los medios del capital
Libros en la red
Subscribirse por correo
Puedes recibir los posts de este blog por correo.
Búsqueda
Últimos comentarios
- Juan C. Sotillo M. en: La escritura cheroki
- joseleon71 en: Sobre la deserción en la UBV, estado Zulia
- EDWARD en: Sobre la deserción en la UBV, estado Zulia
- EDWARD en: Sobre la deserción en la UBV, estado Zulia
- montserrat en: Taller de Reciclaje en ?Agua Viva?
- joseleon71 en: HISTORIA DE LA REBELION POPULAR DE 1814
- Dubis en: HISTORIA DE LA REBELION POPULAR DE 1814
- joseleon71 en: La reforma de la educación superior y la revolución bolivariana
- joseleon71 en: Una madre con sus hijos
- minu en: La reforma de la educación superior y la revolución bolivariana
- Mostrar más











