“…de nada he aprendido tanto como a través de los libros”
“En una oportunidad, una de las muchas que he estado en Cuba, me sorprendió enormemente que la consigna de la feria del libro, enorme, puesta en las plazas, decía: “No le decimos al pueblo, cree; le decimos lee”.
(Conversatorio organizado por el CENAL a través de su Coordinador Regional para el estado Zulia Piero Arria y la Red de Escritores, sobre "Libro y Socialismo del Siglo XXI", realizado el 12 de julio de 2007 en la Universidad Bolivariana de Venezuela, sede Zulia)
Yo no traje un texto para leer porque me parecía que era mucho más cercano establecer un diálogo y abrir un conversatorio. Cuando me hablaron del tema, me escribió Piero, decía el “Libro en la Construcción del Socialismo”, y veníamos conversando de eso justamente. Yo creo que todo libro es fundamental para la construcción del socialismo, ¿por qué?, ¿de dónde viene esta idea? Elementalmente del hecho de que tener la información, tener el conocimiento es tener el poder, y durante mucho tiempo, durante siglos, la detención del poder ha sido un receptáculo que ha descansado en el hecho de impedir que las mayorías tengan acceso al conocimiento. Entonces el libro como objeto, como elemento desde que existe la imprenta, desde que Gutenberg nos hizo ese regalo increíble, ha sido el medio fundamental, antes de los medios digitales, para que este conocimiento sea difundido. De hecho cuando empieza a existir la posibilidad de la escritura, era en los monasterios donde se escondían los libros y la posesión del libro oculto era un hecho por el cual se desataron guerras y la muerte era un hecho posible con mucha cercanía, porque poseer el libro, la posibilidad de llegar, de tener acceso a la lectura era un enorme privilegio, y lo tenían los clérigos, la iglesia, lo tenían los centros de poder, las instituciones del poder. Entonces que hoy día tengamos la posibilidad de acceder al libro no solamente a través de la compra o través de la escuela, sino a través de las grandes ediciones que está haciendo el Ministerio para el Poder Popular de la Cultura, y se regalan donde ustedes quieran, el hecho de que en el país se tomen las plazas para repartir un libro tan importante como Don Quijote de La Mancha y después Los Miserables y la colección temática que tiene todos los temas y para la cual nos eligieron a un grupo de escritores y nos dijeron no, tú no vas a escribir un cuento ni vas a escribir sobre talleres literarios, quiero que tú hables sobre lo que es la comunidad, y yo dije pero yo no soy sociólogo ni filósofo, si yo voy a hablar de lo que yo creo que es la comunidad voy a contar cuentos y voy a incluir poemas, hazlo como tú quieras, tienes que escribirnos un ensayo que tenga mínimo 45 páginas pero donde le expliques a la gente… Para mí fue un trabajo de investigación que fue sumamente grato, fue hermosísimo porque fue enfrentarme a cómo yo entendía la comunidad y cómo podría explicarle al otro, ganar algún otro para la idea de lo importante que es la comunidad y allí nació Elogio a la comunidad que está en esa colección temática que quizá ustedes conocen porque se regala en todas partes. Entonces ¿qué significa el acceso a libro? Básicamente el acceso al conocimiento, por lo tanto el acceso al poder.
Particularmente el hecho de que en Venezuela se haya dado la pelea que se está dando a través de las Misiones y que hoy día se hable de que de algún modo toda Venezuela sabe leer y escribir, creo que es un paso del cual los que hoy vivimos, los que estamos vivos, no tenemos una noción exacta, precisa de lo que eso puede significar. Yo creo que más lo van a tener las generaciones futuras. En un país donde el analfabetismo reinaba y era de hecho la circunstancia que ponía de lado, falseaba a las mayorías.
Entonces el amor al libro, el acercamiento al libro, el acercamiento al conocimiento, la posibilidad de que todos tengamos acceso a la lectura implica también una libertad, la libertad de acercarnos al conocimiento y de formar nuestras propias ideas. En una oportunidad, una de las muchas que he estado en Cuba, me sorprendió enormemente que la consigna de la feria del libro, enorme, puesta en las plazas, decía: “No le decimos al pueblo, cree; le decimos lee”. Yo creo que esa es la consigna más hermosa que se ha escrito con relación al libro. ¿Por qué? Porque justamente el hecho de leer, el hecho de acceder al libro, a la lectura, significa que yo tengo la posibilidad de leer muchas posiciones sobre un mismo objeto, sobre el derecho del hombre a vivir, sobre la filosofía; si yo conozco la filosofía yo puedo elegir, yo puedo decir “yo estoy más de acuerdo con esta dirección que con esta otra”. Entonces no se trata de imponer una creencia, se trata de hacer que la gente acceda a ella a través de su propio razonamiento.
Y cuando leemos hay una combinación de la emoción y de la razón, porque cuando leemos un poema y ese poema nos engarza, nos agarra, y lo queremos guardar y nos lo guardamos en el bolsillo, y lo leemos muchas veces y nos lo aprendemos de memoria, ahí está en juego la emoción y está en juego básicamente la relación con la literatura como un hecho que es personal y es colectivo. Yo siempre cito a un poeta mexicano que se llama José Emilio Pacheco y por el que tengo una enorme admiración, que dice “no leemos a otros nos leemos en ellos” porque cuando nosotros nos enamoramos de un poema, de una novela, de un texto, de un modo de decir, es porque en eso hay algo de nosotros mismos, ahí estamos siendo nosotros. Yo creo que el regalo más importante que he tenido en mi vida ha sido la cercanía la libro, desde que aprendí a leer creo que no he viajado más ni he vivido más que a través de los libros, porque a través de los libros viajamos, a través de los libros conocemos lo que es la historia de la humanidad, [conocemos lo que] ha realizado a través de esos signos que son las escrituras, y toda la historia del libro como objeto, toda la historia de la escritura que no es sólo el libro, está ligada a luchas por el poder, porque la posesión del conocimiento siempre ha tenido que ver con el secreto, con la guarda, hoy en día ese secreto está guardado en los libros y ese conocimiento está dándonos la posibilidad por lo menos en Venezuela, de estar accesible a todos, de estar cercano a todos.
Yo acabo de venir de Portuguesa donde tuve una de las experiencias más bellas que he tenido en mi vida con un taller, con un taller de poesía que duró todo un día, comenzamos a las 9 de la mañana y eran las 4 de la tarde y nadie se había movido de allí. Yo decía pero qué increíble, se nos quitó el hambre, la sed, todo, allí estábamos, y las opiniones de todo ese grupo que fueron 35 a mí me parecieron tan importantes y tan hermosas, yo me limité a llevar una gran cantidad de poemas de poetas del mundo, no sólo venezolanos, poetas de todas partes, como Nazim Hikmet por ejemplo, que es un poeta turco al lado de Vicente Gerbasi que es un gran poeta venezolano, yo hice una selección de lo que tanto me atrae y la llevé y la repartía y vamos a hablar de esto, qué encuentran ustedes en ese poema, como se comunican, qué les hace sentir, con qué, como los relacionarían. Para mí fue una experiencia muy grande, y había mucha gente de un sitio que se llama Turén donde está la gente que está cultivando el arroz en Portuguesa, y la experiencia de ellos… les llevé poemas de los warao, hay un poema de los warao que se llama justamente “El arroz” que es sobre la siembra de arroz y es un poema anónimo que ha sido trasmitido a través de varias generaciones, de la cultura warao, y habla del trabajo, de la relación con el trabajo y dice entre otras cosas “cuando trabajo no siento tristeza” y resulta que eso está dicho por Wiliam Blake el poeta inglés de otro modo cuando dice: “la abeja laboriosa no tiene tiempo para la tristeza”. A través de la poesía, a través de la literatura, a través de la escritura, todas las civilizaciones, todos los grupos, todas las culturas del mundo tienen vasos comunicantes, porque el ser humano ha sido siempre el mismo desde que nació la humanidad, no hay temas nuevos, el nacimiento, la muerte, el amor, el miedo, las búsquedas, esos son los temas de la literatura y son los temas de la vida y son los temas del conocimiento, dichos en distintas lenguas, dichos en distintas formas de discursos, pero ahí están.
Entonces cómo les digo esta experiencia para mí fue conmovedora, cómo a través de la poesía pudimos ser grupo, pudimos entendernos en los grandes temas sociales, en los grandes temas que en este momento están movilizando al país y nos acercaron. Y ahora vamos a ver en el segundo encuentro porque decidimos que no se podía quedar en uno solo qué traen ellos de su propia escritura, que de algún modo allí ellos compartirán sus poemas también, cómo vamos creciendo todos juntos a través siempre del conocimiento, del encuentro con el libro.
Entonces yo pienso básicamente que esta es una bandera que debemos enarbolar, la bandera del libro. Conversaba acá con la profesora Nelly Borjas, que me está contando el gran drama de este estado, que uno pasa por allí por la avenida El Milagro y ve una edificación vacía, que está vacía desde hace muchos años, aquí se acabó la Biblioteca Pública, la gran biblioteca María Calcaño, donde yo vine con mucha frecuencia. Yo crecí en el Zulia y hay mucha gente que me dice qué tienes tú que ver con el Zulia: todo. Yo no puedo escribir un cuento, una novela, un poema sin que esté el Zulia de algún modo porque los años más importantes de mi vida los pasé aquí, yo estudié aquí desde el sexto grado en adelante, el bachillerato, la universidad, yo vengo del Liceo Udón Pérez, del Liceo Rómulo Gallegos y del Liceo Udón Pérez, estudié en la Escuela de Letras del Zulia, hice mi maestría aquí en el Zulia, y mi vida está profundamente ligada a lo que es esta región, a lo que es el lago de Maracaibo, a lo que es la cultura wayuu. Con frecuencia visito las escuelas con una novela que escribí para niños que se llama Diana en la tierra wayuu, y a mí se me salen las lágrimas a veces, en Carabobo donde eso está lejísimo para los niños, que las niñas me reciban vestidas con su bata wayuu y haciendo preguntas, a ellas lo que les interesa saber es algo más, lo que es la cultura del estado Zulia, lo que es aquí el pan del día a día. Entonces fíjense cómo a través del libro… esa es una novelita que tiene 10 años editándose y la mandan en las escuelas y los niños despiertan a una enorme curiosidad a raíz de su lectura acerca de un mundo que no conocen y del quieren saber, del que tienen una gran necesidad de saber, y las preguntas que me hacen a veces son insólitas y me dejan pensando con mucha frecuencia, y con esas novelas es que yo voy a las escuelas básicas y a los liceos, y de verdad ahí descubro futuros escritores, porque los que más preguntan y los que más hacen preguntas que implican una incursión en el pensamiento… y quedarme un rato… bueno, eso que están preguntando no lo había pensado, pero… yo sé que van a ser escritores, porque ya tienen la curiosidad que tienen que tener los escritores, y ¿cómo han llegado a esa curiosidad?, a través de la lectura. Porque el viaje, el viaje por el mundo, el viaje por la vida, lo hacen a través de la lectura.
Entonces fíjense que nosotros hoy estamos viviendo un proceso en este país, un proceso político importantísimo, básico, que nos transformó, que nos transforma como seres humanos, y transformó al país, que nos lleva a leer bibliografías... En estos días estábamos discutiendo cuales son los 100 libros que se van a editar para las bibliotecas que van a ser dotadas para los Concejos Comunales y pienso por ejemplo en el libro de Franz Fanon. ¿Franz Fanon habla de qué?, de Argelia, entonces nosotros a través de los libros de Franz Fanon conocemos lo que fue el proceso argelino, el proceso político de Argelia y eso es un insumo para lo que a nosotros nos interesa hoy. Todo lo que se está escogiendo para esa biblioteca, que no corresponde solamente a autores venezolanos y a lo que es nuestra historia, va a tener que ver en la formación de cada venezolano con relación a su noción de sí mismo como ser humano y a su noción del país y es justamente a través de la biblioteca, a través del acercamiento al libro, a través de la conversación con los autores y con los profesores y con la gente que está vinculada a esto como vamos a crecer. Entonces pensar que hay esta posibilidad de sentarnos a decir qué libros queremos que se lean, qué libros creemos que deben llegar a ellos, y que todo el mundo aporte una opinión, es importantísimo y es una experiencia que nunca antes habíamos podido vivir.
Yo he sido profesora universitaria, yo soy jubilada, tengo 35 años dando clases en la universidad de Carabobo, ahora sólo trabajo en el área de postgrado, me jubilé en el 97. Toda la vida di literatura venezolana, nosotros trabajamos con fotocopias, y yo decía pero qué insólito, tenemos una maestría de literatura venezolana y para que los estudiantes lean a los autores venezolanos tenemos que salir a hacer fotocopias y fotocopias, qué tristeza. Hoy día Monte Ávila ha tirado esa colección que se llama “Colección Popular de Autores Venezolanos” donde hay 40 autores y de cada ejemplar se sacaron 35 mil libros, que además sólo cuestan 5000 bolívares, es accesible, es un libro que trae una selección de autor, una cronología del autor y trae un ensayo de alguien que se ha dedicado a investigar, a estudiar esa obra, entonces es un texto completo que nos ayuda, que es básico, eso no lo teníamos, es decir yo me jubilé sin que eso hubiera existido y ahora está en la calle, sirve, va a la escuela, lo he visto todos estos tres meses últimos que ha habido el mes del libro, el día del idioma, que he estado metida de una escuela a otra, veo que lo tienen, los niños los cargan entre sus libros, están en la biblioteca, están en las mesas expuestos, hacen preguntas acerca de eso, agarraron un libro, lo abrieron y leyeron tres poemas y quieren saber por qué esto, por qué aquello. Yo creo que ha sido la mejor política con relación a la necesidad de la lectura y a la lucha por la lectura, la divulgación del libro, las ediciones populares y el acercarnos a ellas. Ahora falta que los lectores despierten en sí mismos el interés y se den cuenta de lo que significa, del poder fundamental que es tener los libros a mano, que es leer, que es acercarnos a la vida, a la vida de la historia de la humanidad, de la humanidad que nos rodea y del paisaje porque los libros hablan de todas las cosas, porque los libros son la vida. A mí me cuesta mucho explicar qué es la literatura, nunca he conseguido un concepto que realmente me complazca, porque yo creo que a través de la literatura, de la lectura y de la escritura he aprendido a vivir, de nada he aprendido tanto como a través de los libros. Yo quiero que esto que he dicho sirva como abreboca para que hablen ustedes…











