Palabras con motivo de la Instalación
del Tercer Motor “Moral y Luces”
en La Casa Añú de El Moján, el 2 de marzo de 2007
con la presencia de coordinadores de las plataformas
del Ministerio para el Poder Popular de la Cultura
y activadores de la Misión Cultura
Me llamo José Javier León, trabajo en la Universidad Bolivariana en el Programa de Comunicación Social, y me invitaron a iniciar esta conversación sobre la instalación del Tercer Motor “Moral y Luces”. Yo tengo algún tiempo, no solamente por la relación con la Bolivariana, preocupado, pues hay un interés personal, en el tema de la educación, me preocupa el tema de la educación desde hace un buen tiempo. Y yo quería compartir esas inquietudes con ustedes. Ahora que el país empieza a moverse en función de la educación y no sólo ahora, porque ustedes son testigos y están participando en un plan nacional de educación, están participando en una Misión que es fundamental, no solamente la Misión Cultura, está también la Misión Ribas, seguramente conocen la Misión Robinson, y todas esas Misiones, tienen que ver y están relacionadas con este motor. De modo que el nombre de hoy, el nombre histórico de hoy, la instalación pues, de este Tercer Motor, corresponde a una iniciativa de este gobierno desde sus inicios, desde que empezó a tomar las riendas de este país. El tema de la educación es fundamental porque la educación no es más que liberación, la educación es emancipación.
Yo quería decir algunas cosas que me parecen puntuales para tratar de iniciar el debate. Hay que recordar, hacer un poco de historia, una historia básica, de lo que fue nuestro país para las potencias extranjeras desde la Conquista, desde la Colonia, además es importante decir eso acá en este territorio, porque este territorio fue defendido por Nigale, y es importante decirlo porque Nigale fue el último de la resistencia indígena, fue el último que cayó (Considérese que la muerte de Guaicaipuro ocurre entre 1567 y 1568 según la versión de Oviedo y Baños, mientras que Nigale cae en 1607. Hasta en eso, el centralismo privó sobre la verdad.)
Nigale defendía del avance español la boca del Lago, Nigale era (seguramente estoy abundando en algo que ya ustedes conocen, porque Nigale está en el corazón de esta tierra), Nigale defendía la boca del Lago del avance español y murió traicionado y se desató una guerra que dicen los historiadores, los cronistas, que tiñó el Lago de rojo. Ahí comenzó la desaparición, el genocidio de los zaparas, de los toas. Es importante recordar esas cosas. Ahora bien, qué detenía el Cacique Nigale, detenía el avance español, detenía el avance del imperio español, ya la costa central del país había sido tomada por los españoles, ya había sido conquistada, el último bastión de la resistencia era este territorio. Vencido este obstáculo, porque Nigale significaba eso, el obstáculo, se comienzan a dar las condiciones para la colonización del Lago, y comienza por supuesto el genocidio de nuestros pueblos indígenas. Comienza la Colonia y comienza un modelo económico que nos acompañó hasta hoy. Hay que recordar un detalle que los libros de historia han intentado ocultar. Cuando Venezuela inicia el proceso independentista en el siglo XIX, no la inician los pobres, los desposeídos. Quienes inician la independencia son los oligarcas criollos, porque había una institución, que ustedes deben recordar porque sí aparece en los libros, que se llama Casa Guipuzcoana, esta Casa administraba el comercio de este territorio, de la Capitanía General. Cuando España entra en crisis, los blancos que vivían acá, dijeron vamos a aprovechar el momento, está en crisis España, vamos a reclamar el control de la Casa Guipuzcoana que es por ahí por donde sale el negocio, y los españoles se resistieron a la entrega de la Casa Guipuzcoana, y lo que quisieron (los oligarcas criollos) hacer de manera pacífica, que les pasaran el control de los negocios que tenía la Capitanía General, resultó que no, desató una guerra. Y fue la guerra de Independencia. Bolívar estaba muy joven en ese momento… Bolívar fue madurando y tuvo por supuesto la necesidad histórica de construir la independencia con los desposeídos (sobre todo a raíz de los acontecimientos de 1814.)
(Pero) Es el General José Antonio Páez el que logró capitalizar y capitanear las fuerzas de los campesinos, de los pobres de los llanos venezolanos los que dieron al traste con el poderío español, los que derrotaron a los españoles, por eso es tan importante la Misión Vuelvan Caras porque para derrotar el capitalismo se necesitan nuevos lanceros. Por ahí viene la necesidad de esos nombres tan importantes que el Gobierno nacional va poniendo a cada misión, a cada momento. Por eso es importante lo de Moral y Luces. Pero vayamos recordando estos momentos clave porque Páez organiza a los pobres, a los campesinos, a los negros, con una gran capacidad de fuerza y derrotan a los españoles. Bolívar tenía previsto y así lo había dispuesto por Decreto que una vez ganada la guerra a estos lanceros que habían acompañado al aguerrido Páez debían dárseles las tierras que los oligarcas habían dejado cuando huyeron o habían muerto, recuerden la Guerra a Muerte, decretada por Bolívar. Pero resultó que Páez se quedó con las tierras, Páez no pasó las tierras a los pobres, a los lanceros, y se quedó con ellas y después negoció con los oligarcas que habían huido y los hizo regresar, los llamó, les dijo regresen y les dio de nuevo las tierras. Ese es parte de nuestro drama histórico, la traición de Páez. Recuerden la rabia que le dio a Chávez hace poco, la insultada histórica que le echó a Páez porque él traicionó a los pobres de entonces. Bolívar lo había previsto y les había dicho a los abogados que estaban encargados de repartir las tierras que. si no entregaban las tierras la guerra no iba a cesar. Páez no hizo caso, se disuelve la Gran Colombia, el sueño de Bolívar se deshizo, Bolívar ara en el mar, pero viene un señor, el General Ezequiel Zamora y retoma las banderas de los pobres, del pueblo, y se desata la Guerra Federal, ya anunciada por Bolívar. Y Zamora muere traicionado por Juan Crisóstomo Falcón. O sea, que el pueblo venezolano conoce de momentos heroicos pero conoce de tremendas traiciones, vivimos así en la cúspide de los momentos heroicos, todo el mundo se mueve, se activan los motores de la historia, y siempre resulta que es una traición mortal porque tardamos años en reconstruir nuevamente las fuerzas. Estamos ahora en un momento heroico y tenemos que cuidarnos de los traidores, apelando a la historia ¿no? Ahora bien, yo digo todo esto porque lo que no ha cesado desde entonces, desde la Conquista, desde la Colonia, lo que no ha cesado es el avance del modelo económico. El Capitalismo nace en el siglo XV. Cuando viene Colón a estas tierras lo que trae en los barcos es el Capitalismo, eso es lo que llega con Colón, la expansión imperial del capitalismo. Y el Capitalismo básicamente trata dos cosas: explotación de la tierra y explotación de los hombres en función de intereses particulares. El capitalismo necesita explotar grandes extensiones de tierra y a grandes cantidades de hombres y mujeres en beneficio de muy particulares intereses. Y para lograr ese sistema terrible de dominación necesita armas ideológicas porque ¿cómo nos puede convencer el capitalismo de que tenemos que trabajar como esclavos para él? Bueno, para eso utiliza armas ideológicas. El arma ideológica de la burguesía, desde el siglo XV para acá ha sido la educación, esa es el arma ideológica de la dominación, la escuela, las universidades, es allí donde hemos aprendido a aceptar el sistema de dominación, es allí donde hemos aprendido a amar, a proteger, a cuidar los intereses de nuestros amos, de nuestros dominadores, y es tan fuerte el poder ideológico, tan convencidos nos tiene, que cuando intentamos liberarnos siempre salen unos cuantos a decirnos que estamos equivocados, que estamos equivocando el camino, que nos hemos vuelto locos. Ese motor Moral y Luces pienso que va en el sentido de que abramos los ojos, en que entendamos por dónde han venido los tiros de la dominación, dónde se ha instalado el poder para enceguecernos y para controlarnos, para dominarnos, y que esa dominación la aceptemos no solamente callados sino gustosos y hasta orgullosos. Al capitalismo no le interesa el poder popular, no le sirve a sus intereses, al capitalismo no le interesan los sujetos, las personas emancipadas, liberadas, libres de conciencia. Cada persona libre es un esclavo menos y ellos necesitan que todos seamos esclavos. Cada persona liberada por el conocimiento, es un esclavo menos. Las fábricas de la dominación nos necesitan ignorantes y es un cuento chimbo el que nos han metido con la escuela y las universidades tradicionales que deben poco a poco llegar a su fin. Por eso se activan todas estas misiones que tienen que ver con una cosa estratégica y fundamental que es la educación. Primero la Misión Robinson, porque la herramienta ideológica de los dominadores ha sido la escritura, y eso desde el siglo XV, fundamentalmente. Por lo menos así arranca para nosotros, para esta historia reciente de cinco siglos. Los años que nosotros recordamos de resistencia indígena, los 500 años, son los 500 años de la expansión del Capitalismo. Y una de las armas fue la escritura. “Yo te voy a enseñar no a leer, te voy a enseñar a que puedas seguir las instrucciones, yo no te voy a enseñar a leer para la liberación, yo te voy a enseñar a que firmes y a que puedas seguir unas instrucciones básicas”, porque la educación que nosotros recibimos, fundamentalmente en el liceo y luego en la Universidad, es instruccional, instrucciones para el trabajo. Esa es parte de la verdad. Los dominadores reciben otra educación. Nosotros recibimos educación para ser dominados. La Misión Robinson es entonces fundamental porque había que darle el arma básica a nuestro pueblo. La Misión Ribas es fundamental y yo recordaba hace poco conversando con un grupo de la Misión Ribas, que nosotros no estamos aquí para recibir el título de bachilleres, nosotros estamos aquí para reencontrarnos para la lucha, es para eso, no para recibir el título de bachiller porque eso no tiene sentido. Los vecinos, los amigos que se encuentran en la Misión Ribas descubren que tienen cosas en común, descubren ahora que son vecinos, descubren que se mudaron a ese barrio juntos en el momento de la fundación, descubren que recibieron los planazos juntos, descubren que metieron las tuberías para las cloacas juntos, todo ese proceso lo habían olvidado y es posible en la Misión Ribas otra vez que se encuentran, recordar. Recordar el momento heroico de la fundación de sus comunidades. Porque Venezuela, el 80% de Venezuela fue construido por un pueblo aguerrido y heroico. Mientras el 20% de Venezuela vivía de la renta petrolera sin trabajar, porque los ricos de este país no conocen el trabajo, son empresarios que no producen porque vivieron de la renta, son ganaderos que no producen la leche que necesitamos tomar, son ganaderos que no producen la carne que necesitamos comer, son latifundistas que no producen el maíz que necesitamos; no son empresarios. Vivieron de la renta petrolera. Porque el petróleo ha sido lo mejor y lo peor que nos ha dado Dios. Tenemos entonces la Misión Sucre, otro momento para el reencuentro, no para ser licenciados. Otro momento para encontrarnos… y bueno, todas las misiones, momentos para encontrarnos. De no ser por estos momentos no nos conociéramos, y una de las estrategias que tenemos que construir para vencer a los dominadores, a los amos del Poder, es el reencuentro. Cada vez que nos reunimos a conversar, cada vez que se dan estos momentos, el poder de los poderosos, el poder de la muerte, recibe un golpe severo. Esto no le gusta a la oligarquía, esto es peligrosísimo, ahora bien, tenemos que estar conscientes de eso, pero plenamente. Y cuando nos empezamos a frecuentar, cuando comenzamos a conversar, cuando empezamos a conocernos, cuando empieza el reconocimiento de que este país lo construimos nosotros, el país verdadero, no el país de la renta petrolera, no el país de los rascacielos caraqueños, no el país del consumo, sino ese otro país, el verdadero, cuando estemos conscientes de eso, se activará entonces el gran motor de esta revolución. La toma de conciencia de que somos un pueblo heroico. Y para evitar las traiciones necesitamos cambiar las formas del poder. No es lo mismo que uno traicione y desbarate todo, a que una comunidad organizada no esté haciendo lo que tiene que hacer, pero miles sí lo están haciendo. Ahí la traición no es tal. Lo que debe haber es una redimensión, una reingeniería del poder, a eso apelan los Consejos Comunales, porque no podemos esperar a que venga un Páez, no podemos esperar a que venga un Juan Crisóstomo Falcón, no podemos esperar (se me olvidaba) a que venga un Juan Vicente Gómez, que traicionó a Cipriano Castro. No podemos esperar eso. Por eso tenemos que cambiar las formas del poder. La historia nos está concediendo un tiempo, pero no es muy largo ese tiempo. Estamos ahora en un tiempo que nos concedió la historia para organizarnos, para reencontrarnos, para comenzar a construir y repotenciar al máximo el país que necesitamos todos. Tenemos un plazo pero no es muy largo, y además el plazo mismo que tiene el planeta tampoco es muy largo. La humanidad entera está en un momento de crisis, hay buenos vientos en el mundo, pero los malos son terribles, la posibilidad de un enfrentamiento nuclear, por ejemplo, eso está a la vuelta de la esquina. Y no es como cuando la guerra fría, ahora es mucho más real, porque las personas que están dominando el mundo, las corporaciones, son guerreristas. No solamente los EEUU, son todas las grandes corporaciones. Entonces, por ahí tampoco hay mucho tiempo, la humanidad toda necesita rectificar, enderezar para salvarse. Nosotros estamos en crisis también. Son muchos los poderes, muchas las corporaciones que están interesadas en el país, en los recursos del país. Y la única manera de detener el avance del imperialismo es la conciencia. El modelo de expansión del imperialismo, como lo dije al inicio, arrancó en el siglo XV, eso fue lo que trajo Colón. La empresa petrolera en el país fue un enclave del imperialismo, un enclave que hasta el 2002 no entró en crisis, hasta el 2002 vivió una gran época, cien años, que como diría el filósofo maracucho es casi un siglo. Cien años de dominación, la empresa petrolera fue un enclave norteamericano, un enclave de las corporaciones energéticas del mundo. Nosotros necesitamos tomar conciencia de todos esos procesos, este es un excelente momento para empezar esa formación, reencontrarnos en nuestra heroicidad como pueblo y hacerle frente al poder trasnacional. A las corporaciones no les interesa esto que está sucediendo, no les interesa el poder popular, no les interesan los consejos comunales, no les interesa lo que sería en buenos términos el desarrollo endógeno, no les interesa, nos necesitan esclavos, y en un momento fue la escuela, las universidades, pero hoy también están los medios de comunicación, la gran escuela del consumo, la gran escuela de la muerte. Los medios de comunicación nos han enseñado a ser individualistas, consumidores de baratijas, nos han distraído de la realidad, nos han enseñado un mundo de fantasía, un mundo irreal, controlado ideológicamente todo por las corporaciones, por las trasnacionales, por el poder. Este motor debe tomar conciencia, los que participemos en él, del sistema de dominación vía los medios de comunicación. Yo creo que esas son algunas cosas muy puntuales como para iniciar la conversación, discúlpenme si me excedí.
Yo estoy muy contento por estar aquí, yo he estado otras veces con la Universidad Bolivariana haciendo entrevistas y visitando gente por acá, y por Nigale me interesé mucho, por la importancia estratégica de Nazareth, por la importancia de este territorio, entonces yo creo que había que comenzar por ahí pero hay que terminar también, aunque sería un comienzo, con Nigale, defendiendo este territorio del avance del imperialismo. Yo creo que es la bandera fundamental acá, además por la retoma del añú, por el despertar del añú. Yo creo que, también, hay que despertar a Nigale. Muchas gracias.











