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Archivos de: Marzo 2007, 03

Reciclaje y comunicación

por joseleon71 @ Sábado, 03. Mar, 2007 - 06:59:33 pm

Reciclaje y comunicación
en el barrio Sur América

Transcripción de una charla sobre reciclaje y comunicación en el barrio “Sur América”, con representantes de ambientes de la Misión Ribas y una activadora de la Misión Cultura, en la casa de Luis Matheus, estudiante del PFG Comunicación Social de la UBV, sede Zulia

El relleno sanitario no es nunca una solución
…tiene que ver con lo que estábamos hablando, consumo desmedido de cosas inútiles, y además la basura que se produce, que es mucha, va a espacios que se convierten en insalubres en muy poco tiempo. No hay solución por la vía del relleno sanitario al problema de la basura. Eso genera a la localidad fuertes problemas, contaminación de las aguas subterráneas, contaminación del ambiente, etc. Esa no es, pues, la solución. Además, esta ciudad crece y la tendencia de todas las ciudades es a crecer, la basura siempre va a ser un problema.

El reciclaje es una práctica común en Europa, necesariamente tuvieron que llegar a soluciones de reciclaje, en EEUU reciclan la basura, en México existen recipientes para clasificar la basura, México es una ciudad que tiene casi el doble de los habitantes que tiene Venezuela, imagínense el problema de basura de una ciudad como esa. Por eso tienen que llegar lógicamente a la solución del reciclaje.

Nosotros como vivimos en espacios tan grandes, bueno, y el aseo pasa, puede ser que no percibamos el problema de la basura. La basura puede ser un problema que ocurre lejos, aquí no nos llegan los olores del relleno sanitario, una realidad que no vemos y como no la vemos pareciera que no fuera un problema nuestro. Yo pienso que hay que asumirlo como un problema nuestro, un problema además, desde el punto de vista del consumo, es un asunto estratégico: ¿qué hacer con lo desechamos?, ¿qué hacer con lo que botamos? Y cuando empezamos a pensar en eso nos damos cuenta que el concepto basura se empieza a borrar, porque no es lo mismo trabajar con plástico, recogerlo, lavarlo y guardarlo de manera racional, que agarrarlo en una bolsa con lo que sea, con los desperdicios de la cocina, el papel, en una bolsa y que se lo lleve el aseo. Eso es irracional. No se necesita pensar para hacer eso. Pero si nosotros clasificamos, ponemos aparte el vidrio, el papel, el cartón y si además sabemos qué hacer con eso, eso no es basura, eso es otra cosa. Cambia el concepto. Y todo lo que nosotros desechamos se puede usar, prácticamente todo.

Existe material que hay que tener cuidado al botar, y revisé por ejemplo que las pilas hay que botarlas con cuidado, y nosotros no nos percatamos de eso. Entonces, el asunto del reciclaje redimensiona la idea de consumo, por supuesto como ya dije nos cambia el concepto “basura”, y es una forma de educarnos a la hora de consumir. Como nos reeducamos a la hora de botar, que ya no sería botar, nos educamos a la hora de consumir.

80% DE LOS RESIDUOS DOMÉSTICOS PUEDE SER RECICLADOS. Hoy es una buena fecha para iniciar el plan porque el 17 de mayo es el Día Mundial del Reciclaje. Entonces si empezamos a trabajar de pronto el 17 de mayo arrancamos. El 17 de mayo es ahorita.

-…Ya en la radio están dando esa información y se está manejando a través de los Consejos Comunales, porque una activadora cultural ya tiene ese programa dentro de su Consejo Comunal…
-Ah bueno, es que eso es.
-Tiene los contactos, las personas indicadas para que compren por ejemplo lo que es el plástico, el vidrio…
-Bueno, es que de eso justamente es lo que yo vengo a hablar. Si hay personas que ya tienen la experiencia lo que hay que hacer es pegarse a ellas. Porque eso es digamos un 50 0 60 por ciento de lo que yo venía a decir. Yo creo que es necesario hacerlo, hay una forma de aplicar el plan con una estructura que pudiera funcionar. Yo pensaba una estructura en red, ¿de qué manera? Yo digo que con cinco personas está bien, porque con cinco puede arrancar. ¿Cómo? Cada uno de nosotros vive en casas distintas… ¿Cómo te llamas tú?
-Luz.
-Luz debe tener tres buenas vecinas, ¿cierto? O estáis peleada con todas (risas) ¿No tenéis vecinas? ¿Cuántas tenéis?
-¡Todas!
-Ajá, ¿con cuantas personas de tu entorno más inmediato creéis vos que podéis iniciar un plan de reciclaje?
-Con cinco.
-¿Y vos? ¿Cómo te llamáis?
-Yohany
-¿Con cuantas personas?
-Con cinco.
-Con cinco. Cinco personas con las que vos habláis, jugáis dominó, etc. Y así todos. Con las cinco familias de Luz, con las de Yohany; eso tiene un efecto expansivo. Cada quien busca cinco, cada quien que active el plan busca cinco, y así va creciendo, pero va creciendo desde abajo, no desde arriba, no es decir voceando TODA LA COMUNIDAD A ORGANIZARSE…, no, porque así nadie se organiza. Pero si empezamos por los vecinos, y los vecinos de los vecinos, se va haciendo una red, con tareas muy concretas, muy específicas. Como la tarea es doméstica y cada familia recicla su basura, ¿en qué se van a poner de acuerdo? En que esas cinco van a tener unos recipientes mancomunados, unas cajas o una pipas, hay que buscar, donde las vecinas y vecinos llevan el plástico, el cartón, el vidrio clasificado. Esos recipientes pueden estar en una casa de las cinco, y así todos. Claro, habría que empezar a desmenuzar las técnicas de reciclaje, para lo que existe mucho material que podemos revisar y leer.

Ahora bien, ¿qué vamos a hacer con esos materiales? Ya no serían basura. ¿Qué vamos a hacer con los kilos de los vecinos de Luz, de los vecinos de Yohany y con los kilos de los vecinos de Azucena? Debe haber una suerte de coordinación, porque hay que resolver dos cosas que son muy importantes para este plan, porque la gente puede reciclar, pero qué voy a hacer con eso, porque si empiezo a acumular y a acumular… Porque además, por eso es que botamos como botamos, porque los camiones que existen no son para reciclar, nosotros podemos tener bolsas con cartón, vidrio, pero cuando llegue el camión las van a meter en el mismo paquete, porque esos camiones no tienen tres compartimientos, tienen uno solo, tienen una sola boca por donde entra todo de manera indiscriminada y así sale cuando llega al relleno, entonces no tiene sentido reciclar si no hay una estrategia para sacar esos materiales o para ver qué se hace en la comunidad con esos materiales. Entonces hay dos cosas que a mí me parecen fundamentales, y que tienen que ver con la localidad. ¿Qué sitios hay en la comunidad o cerca donde compren cartón, papel, plástico, vidrio, etc.? La señora de ese Consejo Comunal debe saber, seguramente ya tiene esa información. Hay que tener esos puntos, ahora ¿cómo los vamos a llevar?
-Hay un organismo que se encarga de la compra de basura que viene directamente a las viviendas, al sector donde están reciclando…
-Eso puede ser. Ahora voy a decir dos cosas. Una, la necesidad de que nosotros como comunidad asumamos la responsabilidad con algunos de nuestros problemas. Yo tengo mucha fe en la organización popular, ojalá y pudiéramos trabajar sin la asistencia de instituciones ajenas a la comunidad, ¿por qué digo eso? Porque nosotros hemos cedido nuestras responsabilidades a terceros, y eso es parte de nuestro problema político. Si esa empresa muda de sitio o no le interesa el negocio con ustedes, los deja en la estacada. Si aquí para SABEMPE (empresa encargada de recoger la basura) duramos 15 días con basura en la calle. A Hidrolago le duele una muela entonces no hay agua, pues nuestros problemas se los hemos cedido a terceros burocráticos, a terceros que han comerciado con nuestras necesidades, de casa, de luz, de agua, entonces yo creo que hay que investigar cuál es la empresa, cómo funciona eso, tener toda esa información, porque puede ocurrir que el plan no funcione por la inacción de terceros donde no tenemos responsabilidad nosotros, entonces hay que buscar la información que tiene la señora, los puntos, la empresa que busca los materiales a las casas…

Hasta donde llega el plan que les comento, ya tenemos las familias participando en el plan, hay que buscar los sitios donde se puede vender este material y entonces ¿cómo llevarlo a esos sitios? Y aquí viene otro momento donde la comunidad puede participar. En este barrio que es tan grande debe haber camionetas, vecinos con camionetas, y debe haber también carretilleros. ¿Aquí venden frutas, flores, los sábados en las mañanas, los domingos? Personas que andan por ahí con una carretillita. Sí. Bueno, esas personas son importantes para este plan, porque estas personas pueden cubrir rutas, por ejemplo el señor Miguel tiene una carretilla, entonces el señor Miguel va a llegar a un acuerdo con las familias de que va a pasar los viernes por la tarde por la casa donde están contenidos los materiales de Luz, de Yohany, y los va a llevar al sitio donde puede vender esos materiales. Y fíjense lo interesante que sería eso porque se trata de una entrada de dinero extra para ese señor, se trata además de la interrelación entre las personas de la comunidad, y no es que sea malo que haya una empresa X que llegue a la casa, pero qué bueno que lo hiciera el señor Francisco, un vecino. Eso cambia las cosas, eso le empieza a dar una cierta piel al asunto.

Porque es que nosotros estamos muy (mal) acostumbrados, porque el Estado nos acostumbró a eso, vivimos en un Estado petrolero, donde era muy fácil que el Estado hiciera todo, entonces descuidamos cosas, entonces es muy fácil contratar empresas terceras y en términos comerciales… Entonces sería bueno implementar un plan más doméstico, más local, donde todos participáramos, porque con el asunto del reciclaje puede llegar el momento en que no queramos salir de los materiales, porque resulta que puede haber una cooperativa que trabaje el plástico aquí en la comunidad, el vidrio es 100 por ciento reciclable y puede haber una cooperativa que trabaje el vidrio en esta comunidad. No sabemos qué podemos hacer con los materiales, ahorita no sabemos, hay mucha información. Entonces, si se contrata con terceros, ellos van a cumplir el papel de pasar semanalmente a buscar ese material, pero, y si ustedes quieren hacer otra cosa con el plástico, con el cartón, con el papel, no se puede porque ya está el contrato y cuando se tenga el contrato va a ser una cosa como inercial. Todas las semanas, en vez de sacar la basura completa en bolsas toda mezclada la vamos a sacar clasificada, pero habrá la misma relación porque no hay educación sobre el reciclaje. No sé si me explico. Va a ser lo mismo botar completo que botar clasificado, porque no vamos a tener ningún apego, nosotros como comunidad, a esos materiales. Y en una relación con una empresa, ¿quién va a tener apego a esos materiales?
-La empresa.
-¿Por qué la empresa viene a buscar esos materiales a las casas?
-Porque se va a beneficiar de ellos.
-Porque sabe que es un negocio. Y entonces, ¿por qué el negocio no queda en la comunidad? ¿No sería mejor? Yo creo que es aquí donde debería quedar. No es un negocio para enriquecer, con eso no se va a enriquecer nadie, pero ganamos mucho más en otras cosas. Aunque no debemos desestimar los ingresos que pueden provenir por la venta de esos materiales.

El reciclaje es una escuela
Lo más importante es la escuela que se empieza a generar. Eso sí no tiene precio. Porque podemos aprender qué hacer con el plástico. Juguetes se pueden fabricar con el plástico, se pueden reciclar juguetes, no solamente es agarrar el caucho de las muñecas y ponerlas en unas bolsas aparte, ¿y si las aprovechamos? ¿Y si se retocan? Aquí debe haber costureras, a las muñecas se les pueden insertar cabellos, lana, etc., volver a la comunidad pero limpias, vestidas, arregladas, para niñas de la comunidad, eso se puede hacer, lo que pasa es que tenemos que ir creando la escuela del reciclaje, no se trata solamente de salir de los materiales sino ver como generamos una dinámica que nos vaya educando en reciclaje que no es más que educarnos en el consumo.

Va a llegar un momento en que vayamos al supermercado a comprar cosas que podamos reciclar, vamos a ir al supermercado y diremos no, yo no voy a poder hacer nada con este envase, con este sí, ah porque estoy pensando lo que voy a hacer después con el material, entonces eso ya es parte de la escuela. El reciclaje comienza a educarnos y comienza a ser una escuela, una escuela comunitaria, en torno a una actividad en la que todos estamos participando, por eso es bueno hacer que participen los carretilleros, llegarle a los señores que tienen una camionetica, para que hagan el transporte. Ahora, ellos tienen que tener el mapa de la ruta, por qué casas voy a pasar y para donde la voy a llevar, tiene que haber un arreglo de los porcentajes, tiene que haber en casa de Luz o de algunas de sus vecinas un peso, para saber cuánto hay de cartón, de vidrio, de plástico, para que el señor cuando se lleve el material pueda saber cuánto lleva de cada cosa.

Por eso es bueno trabajar con los carretilleros, con los más humildes, porque además se sentirían integrados a la comunidad, porque nos cuesta tener planes de integración comunitaria, nosotros la solidaridad la confundimos con la caridad, y no es mala la caridad pero no es la solución para los problemas sociales. Yo ayudo poco a la señora que se está muriendo de hambre dándole un plato de comida hoy porque es que mañana va a tener hambre. El asunto no es la caridad, el asunto es la solidaridad, lo que puede crear unas relaciones en el tiempo, duraderas, y puedan verdaderamente salvarle la vida a las personas, y en este caso integrarlas a la vida comunitaria, porque necesitamos construir comunidad, si no hay comunidad no hay nada. Esa es una razón más de por qué no esperar a que una empresa privada lo haga, es más, yo pienso incluso que si va a haber un camión de la alcaldía que va a hacer reciclaje, háganlo de todos modos ustedes porque lo que se puede dar (lo importante) es la escuela, si intervienen terceros no va a haber escuela, va a haber una práctica comercial que le va a resultar gananciosa al otro. Y no es que no queramos que el otro se beneficie pero es que (si lo hacen ustedes) puede haber recursos para otras cosas, además, si clasificamos los materiales y ellos se los llevan, nosotros vamos a perder el contacto con esos materiales y las posibilidades de desarrollo comunal que la escuela de reciclaje puede traer. Entonces es una buena experiencia para que la asuma la comunidad. Un plan sencillo pero que puede generar un gran impacto. Eso hablando solamente de los materiales sólidos, pero ¿y los materiales orgánicos? Entonces hay planes, hay proyectos, estrategias para convertir esos materiales en abono, especial para sembrar, para los huertos familiares. Este es un excelente clima para la cebolla larga, para el ají, el cilantro…
-Pero si yo lo que estoy es echando piso… (risas)
-Entonces hacemos unos huertos familiares… pero nosotros no nos vamos a comer un kilo de cilantro
-Mi mamá tenía barbacoas, tenía cilantro, cebolla larga, ajicitos, y de ahí es de donde uno agarraba todo. Ahora es que…
-En el barrio mucha gente debe conocer esas técnicas. La gente estaba antes más sola en términos de Estado y tenemos que volver a ese estado de soledad esencial, porque es que el Estado abstracto, la alcaldía que pasa con el camión… (en otras palabras) porque si nosotros no integramos y acordamos con el carretillero, el carretillero siempre va a ser un desconocido, si llegamos a acuerdos con él, comenzamos a tratarlo, vamos a saber dónde vive, cómo se llama, qué hace, cuáles son sus dolores, sus necesidades…
-Pero de todas maneras le vais a quitar el trabajo a Calimán (risas)
-¿Y quién es Calimán?
-El señor que vende las verduras…
-No, al contrario, se va a beneficiar, porque nosotros no nos vamos a comer un kilo de cilantro…
-Pero si todos van a tener…
-Los excedentes… (se escuchan muchas voces)
-Las bodeguitas…
-Si todos tenemos a quién se le va a vender…
-A los que tienen piso (risas)
-Ahora vamos a ver gente quitando el piso para sembrar… (risas)
-Esas cosas pueden pasar…
-Se puede hacer un mercado popular
-En algunos países hacen ventas de las cosas que ya no usan…
-En la Cotorrera…
-Pero la Cotorrera es un espacio abstracto (claro, es concreto porque la gente va), pero es un espacio que no está ligado a ninguna comunidad, todo el mundo lo conoce, pero eso se puede hacer aquí, sin necesidad de ir a la Cotorrera.

Fíjense que todo está girando en torno al consumo, pero es una reeducación, una reingeniería del consumo, es ahí donde está el detalle.
Es ahí donde comienza la escuela.
La escuela nace con la necesidad de saber qué hacer con los materiales.
Por ejemplo, en la casa de Luz puede suceder una vez al mes o cada quince días un microtaller de reciclaje, “Qué hacer con el cartón”, “Qué hacer con el vidrio”, entonces se trabajan estrategias con esas cinco familias. Aquí podemos tener un centro para concentrar ideas, planes, entonces Luz que se va a fortalecer en la enseñanza les va a dar el taller, porque ella lo aprendió a hacer. Además se trata de cosas muy prácticas, hay mucha información y gente con mucha experiencia que nos puede ayudar.
-Con el periódico se hacen manualidades.

-Los contenedores deberían tener colores, si son tres recipientes básicos (para el vidrio, el papel y el plástico), esos recipientes pintarlos con el color de la bandera. A la gente le va a llamar la atención. ¿Qué hay ahí? Bueno, aquí tengo el vidrio, aquí tengo el plástico… El vidrio lo ponemos en el rojo… (risas)
-Alarma (risas)
-Pilas pues…

Comunicación para la organización
Para que este plan funcione se necesita mucha comunicación. Y me parece que debemos tener como una suerte de periodiquito que pudiera llamarse “Reciclaje en Suramérica”. Donde se vaya contando la experiencia. Donde los equipos de trabajo van contando sus cosas, además a esos equipos cuando se reúnen se les ocurren cosas, la gente cuando comienza a reunirse se le comienzan a ocurrir cosas, ideas, entonces esas ideas pueden ser material para ese periodiquito, para que los demás se contagien. Se trata entonces de una suerte de instrumento de comunicación que nos permita conocer la experiencia.

¿Por dónde va a circular ese periodiquito? ¿Por toda la comunidad? No, vamos a arrancar nosotros, que los cinco de Luz conozcan lo que están haciendo los cinco de Johany, o de Azucena. ¿Cuántos tenemos que sacar? Cinco, diez, quince, veinticinco, treinta, cuarenta… cuarenta familias, fíjense, solamente trabajando con los vecinos, cuarenta familias… y esa estructura se puede ir “clonando” (replicando), porque la vecina de Luz puede tener cinco vecinos aparte de Luz. Cuando ella ya esté ducha en el asunto del reciclaje, puede contagiar a sus vecinos, entonces por la vía de Luz ya van diez. Entonces se va haciendo red.

-De hecho yo tengo un vecino que tiene una bicicleta, el recicla el cartón, pero él lo hace para beneficio de su… (Afición a la bebida, señalado con un gesto del brazo). Bueno, pero podemos hablar con él, que no es para eso… Ya hay una manera de reciclar ese cartón y tenemos una persona que lo lleva a un lugar donde lo compran…
-Eso es lo que necesitamos, activar todas esas cosas que ya suceden, que ya están, todas las potencialidades, las fortalezas. Necesitamos esa información.

Con el periodiquito se van recogiendo las experiencias de todas estas familias, de todo lo que va ocurriendo. Y va a llegar a los cinco vecinos de Luz, pero ellos se lo van a mostrar a sus vecinos, por ahí empieza el contagio. Nosotros no vamos a sacar 2000 sino 50, pero bien colocados, son 50 que van a ser leídos, porque va a tener información que interesa para el plan.

Ah, pero ese periodiquito puede tener noticias internacionales, ¿por qué no?, no las noticias que salen en Panorama, noticias que salen en otras partes, podemos tener una columna sobre la integración latinoamericana, cómo va el Alba, noticias del Alba, hacemos pues una síntesis informativa para estas 50 familias que se están formando en el plan de reciclaje, porque es que somos una comunidad y necesitamos estar informados, entonces ahí empieza a crecer la necesidad de información. Puede haber una entrevista a una persona del barrio, la señora que nos va a echar un cuento sobre la fundación del barrio, etc.

¿Y quién hace ese periodiquito? Lo hacemos nosotros. ¿Y de dónde sacamos para las copias? Bueno, un repelito de lo que nos queda de la venta de los materiales, con eso sacamos las copias.
-En el Consejo Comunal compraron una fotocopiadora…
-Bueno, entonces se les paga una suma solidaria y se fotocopian los 50 ejemplares que necesitamos. Podemos comprar las resmas de papel doble carta… Y con una resma podemos sacar hasta 4 números.
-El periodiquito puede tener una versión para cartelera escolar, para periódico mural, etc.


 
 

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